El rauchense de 33 años sufre un retroceso en su salud mientras la justicia define el pago de un equipo que la mutual posterga pese a las multas impuestas.

La comunidad se encuentra ante un nuevo y doloroso «déjà vu» legal. Miguel David Faccio, un querido empleado municipal de 33 años que se desempeña como placero, es hoy el protagonista de una batalla por recuperar su audición. Tras la pérdida fortuita del procesador de su implante coclear, Miguel se enfrenta a una crisis de cobertura que ya no parece ser un caso aislado en la región.
Este hecho ha derivado en una barrera infranqueable para su comunicación debido a su diagnóstico de «Hipoacusia Neurosensorial Bilateral».
Los reclamos administrativos comenzaron en el 2023 y, según precisó su abogado, el Dr. Martín Riuné ante la falta de todo tipo de respuestas y tras el transcurso de los plazos legales, se inició la acción de amparo, lo que derivó en una medida cautelar dictada por el Juzgado en lo Contencioso Administrativo N° 1, que ordena a IOMA autorizar y otorgar el equipo de forma inmediata.Además, ante el incumplimiento de la obra social dentro de los plazos fijados por la justicia, el juez dispuso multas diarias que continúan vigentes hasta que se concrete la entrega total del procesador solicitado.
El equipo prescripto en un principio era un Procesador de Habla Retroauricular CP1000, Modelo Nucleus 7, marca Cochlear, aunque durante el proceso en el 2024 surgió una modificación en las características técnicas indicadas por el médico que obligó a reformular la documentación con informes científicos actualizados; Justo cuando la mutual estaba por autorizar el pago, este cambio obligó a reiniciar el proceso administrativo y fue necesario reformular la carpeta original.
Según información compartida por su representación legal, esta dilación ha tenido un costo altísimo: si bien no hay un monto exacto, basado en otros casos que represento hoy el dispositivo estária rondando cerca de los 65 millones de pesos, confirmando que se trata de una inversión sumamente elevada.
Pero el precio más grave es el humano; la espera prolongada ha provocado un retroceso visible en la evolución de Miguel, afectando directamente su calidad de vida.
Actualmente, el proceso se encuentra en una etapa definitoria en el Juzgado en lo Contencioso y Administrativo N° 1. Tras la nueva presentación del equipo, se espera que la mutual concrete finalmente el proceso de pago a la empresa licitante y realice la correspondiente presentación del comprobante ante la justicia.
El Dr. Martín Riuné, quien asesora a otros seis vecinos de Rauch en situaciones similares (cuatro contra IOMA y dos contra otras mutuales), sostiene que ante los antecedentes de incumplimiento que incluyen multas impuestas por la justicia por cada día de retraso, la estrategia de solicitar el embargo es la única garantía para que los fondos lleguen efectivamente al proveedor y no se pierdan en la burocracia interna.
Este es el segundo gran reclamo por audición que moviliza a la ciudad en poco tiempo. Aún está fresco el recuerdo del caso de Luciano Biondi, otro afiliado local que, tras años de lucha judicial, logró que IOMA finalmente pagara el procesador de su implante coclear hace apenas unos días.
Para las personas que están con este tipo de reclamos, el antecedente es una luz de esperanza, pero también un recordatorio de que el derecho se está conquistando en los tribunales y no en las oficinas de salud.
La justicia tiene ahora en sus manos la posibilidad de que Miguel deje atrás el silencio y recupere su vida normal en los espacios públicos que cada día cuida con tanto cariño para su comunidad.
