Tras tres años de incansable lucha administrativa y judicial, y luego de haber pasado el último mes en un silencio absoluto, la familia del joven rauchense confirmó que la obra social finalmente realizó la transferencia de pago para su implante coclear. Un mensaje de esperanza y un recordatorio sobre la importancia de defender el derecho a la salud.

Este martes 5 de mayo de 2026 marca un antes y un después en la vida de Luciano Biondi y su familia. Tras años de deambular por oficinas, juzgados y de visibilizar su angustia en los medios, la noticia más esperada llegó: la empresa Techno Salud notificó a la familia que IOMA finalmente concretó el pago del procesador de sonido, un dispositivo valuado en aproximadamente 30.000 dólares que resulta vital para que el joven de 31 años recupere su conexión con el mundo.
Sandra Biondi, madre de Luciano, no ocultó su alivio ante este logro que pone fin a una situación de «abandono» denunciada incluso en el Concejo Deliberante local. Luciano, quien fue diagnosticado con hipoacusia profunda bilateral neurosensorial a los 8 meses de vida y recibió su primer implante en 2004, llevaba un mes sin escuchar absolutamente nada debido a que su equipo anterior, con 13 años de uso, dejó de funcionar definitivamente.
“El procesador ya estaría pago. Ahora nos toca todo el tema de papeles y calculamos que en unos dos meses Luciano tendrá el procesador”, detalló Sandra, visiblemente emocionada por el desenlace. Ante la dureza del camino recorrido, dejó un mensaje contundente para todos aquellos que atraviesan situaciones similares: “Que sigan luchando porque es un derecho que tiene cada afiliado que le den lo que necesitan”.
La resolución del caso no fue sencilla ni inmediata. El pedido formal de recambio se inició en marzo de 2023. Ante la desidia de la obra social, la familia debió recurrir a un recurso de amparo, logrando el 20 de diciembre de 2024 un fallo del Juzgado en lo Civil y Comercial 3 de Azul que ordenaba a IOMA la cobertura total en un plazo de 72 horas. Sin embargo, el cumplimiento de dicha orden judicial se demoró más de un año, requiriendo incluso la intervención directa del intendente Maximiliano Suescun ante el titular de IOMA, Homero Giles, para destrabar los fondos.
Hoy, el silencio que aislaba a Luciano empieza a desvanecerse. Aunque restan trámites administrativos para la entrega definitiva del equipo, la confirmación del pago representa el cierre de un capítulo doloroso y el inicio de una nueva etapa de autonomía e inclusión para el joven rauchense.
La lucha de los Biondi queda como un testimonio de que, frente a la burocracia, la firmeza en la defensa de los derechos de salud es el único camino posible.
