El titular de la oficina de ANSES en Rauch y referente libertario local minimizó el impacto de la recesión basándose en la actividad social de la ciudad y confrontó con los indicadores de «estrés económico» y caída del empleo formal.

En una reciente entrevista radial esta mañana en MDSOL (MAÑANAS DE SOL), Pablo Abedat, jefe de la oficina de ANSES en Rauch, analizó la situación económica del país y su reflejo en la localidad. El funcionario sostuvo que, basándose en números reales y datos del INDEC, existe una mejora significativa en la economía nacional, aunque reconoció que el porcentaje exacto de dicha mejora puede ser materia de discusión,. Ante la consulta sobre si esta recuperación es «de escritorio» mientras el 46% de los hogares vive con estrés económico, Abedat insistió en que el relevamiento oficial tiene utilidad suficiente para emitir datos concretos de mejoría,.
La percepción de la crisis y el «vaso medio vacío»
Ante la pregunta donde se puso en relevancia la dificultad de las familias para llegar a fin de mes. Abedat calificó esta visión como una «apreciación» y acusó a ciertos sectores del periodismo local y nacional de desinformar bajo la premisa de «miente, miente, que algo quedará». El funcionario lanzó una frase que marcó el tono de este encuentro: «Yo creo que hay una crisis de lunes a viernes. Después los fines de semana no hay tal crisis». Para respaldar su postura, ejemplificó con la asistencia de los vecinos a los bailes locales: «Si la crisis fuera tan grave como dicen algunos, la gente no podría salir de su casa y estaría lleno de gente pidiendo en la calle».
Abedat destacó que Rauch se encuentra económicamente por encima de la media de la provincia de Buenos Aires, lo que permite que en la ciudad se viva «un poco mejor» debido a menores costos operativos, como la ausencia de gastos en transporte público.
Cuestionamientos a la asistencia social y al mercado laboral
El referente libertario también se refirió a la labor de instituciones benéficas como Damas Vicentinas, que han tenido que reforzar su asistencia ante el incremento de familias vulnerables. Abedat mostró su extrañeza ante pedidos específicos de indumentaria para trabajar, como bombachas de campo: «Cuando vos necesitás trabajar, te vestís con lo que tenés o con lo que conseguís». En este sentido, propuso realizar un cruce de datos entre el municipio y otros organismos para verificar si las familias realmente necesitan la asistencia que solicitan.
Respecto al empleo, señaló que es «muy difícil conseguir gente para trabajar» y tildó de «pretenciosas» a algunas personas que buscan empleo,. Relató un caso concreto ocurrido en su oficina donde una persona solicitó un trabajo y rechazó un puesto en una frutería: «Mi hija no va a ir a trabajar en una frutería», citó Abedat cerrando el ejemplo.
Sueldos, Mercado Libre y el «fin» de la industria nacional
La entrevista abordó la brecha salarial en Rauch, donde la mayoría de los sueldos promedios oscila entre 500.000 y 1.400.000 pesos mensuales. Abedat reveló que su sueldo en ANSES, sujeto a productividad, ronda el «millón y pico».
Finalmente, ante la advertencia sobre una «industria nacional muerta» y un comercio local asfixiado por la caída en las ventas, Abedat defendió el nuevo modelo de consumo. Sostuvo que plataformas como Mercado Libre o Temu han transformado el mercado y que el comerciante local debe adaptarse. «Si vos en Rauch vas a un negocio y un producto vale el doble que en Mercado Libre, va a ser muy difícil que lo compres acá», sentenció, subrayando que los vendedores online también pagan impuestos y tienen costos operativos, por lo que la diferencia de precio local resulta injustificable para el consumidor actual
Finalmente abedat, defendió la gestión de Javier Milei frente a los datos que indican una caída del 3,1% en el empleo formal privado y la pérdida de 88.000 puestos en la construcción. El funcionario minimizó estas cifras alegando que existe una «movilidad de empleo» y que se están generando nuevas fuentes de trabajo que no siempre se informan.
Concluyó que la dinámica laboral ha cambiado, citando al economista Salvador Di Stefano para afirmar que hoy «hay que ir a buscar el laburo» y adaptarse a nuevas formas de consumo como las plataformas digitales
