Un nuevo capítulo se suma al caso que generó preocupación en el sistema de salud de Bahía Blanca: las 25 ampollas de fentanilo que habían sido denunciadas como robadas del Hospital Municipal reaparecieron dentro del establecimiento, pero abiertas y sin su contenido.

Ampollas de fentanilo encontradas imagen gentileza medios DIB
El hallazgo se produjo en las últimas horas, cuando trabajadores del hospital encontraron los frascos dentro de una bolsa de nylon y dieron aviso inmediato a la Justicia. La faltante había sido denunciada días atrás por autoridades del centro de salud, lo que había activado una investigación.
La causa está en manos del fiscal Mauricio del Cero, titular de la UFIJ Nº 19, quien intenta determinar cómo fueron sustraídas las ampollas del área de quirófano y en qué circunstancias fueron devueltas. Entre las hipótesis, se investiga tanto la posible participación de personal interno como la intervención de terceros.
En paralelo, desde el hospital iniciaron un sumario interno y reforzaron los controles en los sectores donde se almacenan medicamentos sensibles. Según trascendió en medios locales, autoridades del centro de salud reconocieron la gravedad del episodio y señalaron la necesidad de revisar los protocolos de seguridad y trazabilidad de fármacos.
El caso se da en un contexto especialmente delicado. En los últimos días, distintas investigaciones judiciales pusieron el foco en el uso indebido de anestésicos en ámbitos privados, lo que encendió alarmas en la comunidad médica.
Una de las líneas que más repercusión generó fue la aparición de audios que hablaban de supuestas fiestas privadas, conocidas como “Propo Fest”, donde un grupo reducido de profesionales de la salud habría consumido anestésicos con fines recreativos y sexuales. En esos encuentros se mencionaba la práctica de “viajes controlados”, en la que quienes participaban eran monitoreados por otra persona para evitar complicaciones durante el consumo de las sustancias.
Este entramado derivó en una causa judicial que ya tiene imputados: el anestesista Hernán Boveri y la residente Delfina Lanusse, ambos vinculados al Hospital Italiano, acusados de administración fraudulenta de drogas.
Entre los antecedentes recientes, también se encuentra la muerte de Alejandro Zalazar, un médico que fue hallado sin vida tras una sobredosis de fentanilo y propofol, hecho que abrió una investigación clave para destapar esta trama.
Mientras avanza la investigación judicial, el episodio en el Hospital Municipal de Bahía Blanca refuerza la preocupación sobre los controles en el manejo de drogas hospitalarias y deja al descubierto un escenario complejo que combina posibles delitos internos, consumo indebido y fallas en los sistemas de seguridad.