El piloto argentino Franco Colapinto protagonizó este domingo una jornada histórica en la Buenos Aires al manejar un monoplaza de Fórmula 1 en un circuito callejero montado en Palermo, ante miles de fanáticos que colmaron la zona para vivir una experiencia única.
Al volante de un Lotus E20, Colapinto hizo rugir el motor V8 en plena ciudad, en una exhibición que marcó el regreso simbólico de la máxima categoría al país y lo convirtió en el primer argentino en girar con un F1 por las calles porteñas. El trazado incluyó sectores emblemáticos como la avenida Del Libertador y los alrededores del Monumento a los Españoles, con boxes y zonas técnicas montadas especialmente para la ocasión.
Durante la jornada, el piloto realizó varias salidas a pista y se mostró visiblemente emocionado por el acompañamiento del público. “Es un sueño estar acá, en mi país, manejando un Fórmula 1 frente a tanta gente. No me lo voy a olvidar nunca”, expresó, destacando además el cariño de los fanáticos argentinos y el significado especial de poder compartir ese momento en casa.
Uno de los momentos más impactantes se vivió antes de la exhibición, cuando Patricio Sardelli, líder de Airbag, interpretó el Himno Nacional Argentino con su guitarra eléctrica. La versión, cargada de emoción, fue acompañada por el público y generó una atmósfera única que terminó de coronar una jornada inolvidable.
El evento reunió a una multitud desde temprano, con sectores gratuitos y otros pagos, y se vivió como una verdadera fiesta del automovilismo. La presencia de Colapinto y el espectáculo en pista volvieron a encender la ilusión de ver nuevamente a la Fórmula 1 en Argentina, en una jornada que combinó velocidad, emoción y un fuerte sentido de identidad nacional.