Un nuevo episodio de violencia sacudió este fin de semana a Estados Unidos, luego de que el presidente Donald Trump fuera evacuado de urgencia durante la tradicional White House Correspondents’ Dinner, tras un ataque armado en el hotel Hilton de Washington.

Según los primeros reportes oficiales, un hombre identificado como Cole Allen, de 31 años y residente en Los Ángeles, efectuó al menos tres disparos en el vestíbulo del hotel. El agresor fue rápidamente reducido por agentes del Servicio Secreto, que actuaron de inmediato para resguardar al mandatario. Durante el operativo, uno de los agentes resultó herido, aunque su chaleco antibalas evitó consecuencias graves.
El presidente Trump fue retirado del lugar sin sufrir heridas y posteriormente se expresó a través de sus redes sociales, donde calificó al atacante como “una persona muy enferma que tenía varias armas”.
De acuerdo a la información preliminar, Allen no contaba con antecedentes públicos relevantes ni una afiliación política confirmada. Algunas versiones indican que podría haber manifestado simpatía por la campaña de Kamala Harris, aunque esto no fue corroborado oficialmente. La investigación continúa para determinar el móvil del ataque y posibles conexiones.
Este episodio se convierte en el tercer intento de atentado contra Trump en menos de dos años, en un contexto de creciente preocupación por la violencia política en Estados Unidos.
El antecedente más grave ocurrió el 13 de julio de 2024, durante un acto de campaña en Butler, Pensilvania, cuando el entonces candidato recibió un disparo que le rozó la oreja. El ataque dejó un muerto y varios heridos, y tuvo un fuerte impacto en el escenario político de cara a las elecciones.
Meses después, en septiembre de ese mismo año, un agente del Servicio Secreto detectó a un hombre armado oculto en las inmediaciones del campo de golf de Trump en Florida. El sospechoso fue detenido antes de que pudiera disparar.
LOS MENSAJES DE LOS MANDATARIOS INTERNACIONALES:
De acuerdo a reportes de las últimas horas, jefes de Estado y referentes políticos de distintos países coincidieron en condenar el ataque y remarcar que la violencia política “no es el camino”, más allá de las diferencias ideológicas.
Entre los mensajes más destacados, el presidente argentino Javier Milei expresó un enérgico rechazo al hecho. A través de un comunicado oficial, sostuvo que “expresa su más energético repudio al nuevo intento de asesinato” y celebró que tanto Trump como la primera dama resultaran ilesos.
Desde América Latina, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, manifestó: “Qué bueno que el presidente Trump y su esposa se encuentren bien… La violencia no debe ser nunca el camino”.
En la misma línea, la dirigente venezolana Delcy Rodríguez rechazó el intento de agresión y envió “deseos de buena voluntad”, subrayando que la violencia “nunca será una opción”.
También se sumaron líderes europeos como Pedro Sánchez, quien afirmó que “la violencia nunca es el camino” y llamó a defender la democracia y la convivencia pacífica.
Otros referentes internacionales, como Giorgia Meloni, expresaron su “plena solidaridad” con Trump y su entorno tras el episodio.
Desde América del Norte, el primer ministro canadiense Mark Carney se mostró aliviado porque el presidente estadounidense y los asistentes resultaran ilesos, y remarcó que la violencia política no tiene lugar en ninguna democracia.
El respaldo también incluyó a dirigentes de diferentes espacios dentro de Estados Unidos y a líderes de Europa, Medio Oriente y otros países, quienes coincidieron en repudiar el ataque y defender los valores democráticos.
Mientras tanto, la investigación continúa para determinar el móvil del atacante, en un contexto que vuelve a poner en foco la preocupación global por la violencia política y la seguridad de los líderes mundiales.