
Bajo el lema «Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos», la tradicional caminata de 60 kilómetros desde Liniers hasta la Basílica de Luján volvió a consolidarse como la mayor muestra de fe popular del país. En la misa de cierre, el arzobispo Jorge García Cuerva instó a superar la intolerancia y la violencia, haciendo un fuerte llamado a brindar contención a los sectores más vulnerables.
Una masiva movilización bajo inclemencias climáticas
A pesar de la copiosa lluvia, el frío y las bajas temperaturas que acompañaron el inicio de la caminata el sábado por la mañana, más de 2,7 millones de personas recorrieron los 60 kilómetros que separan el Santuario de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, de la Basílica de Luján. Las columnas de caminantes, integradas por jóvenes, familias y delegaciones de todo el país, avanzaron abrigadas con pilotos e impermeables a lo largo de la Ruta Nacional 7.
El mensaje central: unidad y rechazo a la descalificación
El punto culminante de la 52° edición tuvo lugar el domingo por la mañana con la Misa Central celebrada frente a la fachada del templo y presidida por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva. En su homilía, el prelado enfatizó el sentido del lema del año: «Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos». García Cuerva hizo un enérgico llamado a «curar las heridas de la descalificación, de la intolerancia y de la violencia física y verbal», advirtiendo que la falta de empatía perjudica el corazón del pueblo.
Asimismo, el arzobispo pidió dirigir la mirada y la contención hacia los sectores socialmente más postergados, señalando la urgencia de acompañar a ancianos, personas con discapacidad, desempleados, gente en situación de calle y jóvenes atravesados por las adicciones.
Despliegue de asistencia y seguridad
Para garantizar la contención de los peregrinos a lo largo del trayecto por ocho municipios bonaerenses, se implementó un operativo de asistencia integral coordinado entre el Gobierno de la provincia de Buenos Aires, los municipios involucrados y la Iglesia. El dispositivo incluyó más de 100 puntos sanitarios, 4 hospitales móviles, 33 ambulancias, helicópteros, camiones cisterna para distribución de agua y la labor ininterrumpida de más de 6.000 voluntarios. Según las autoridades oficiales, la jornada transcurrió sin incidentes de seguridad.
Cincuenta y dos años de fe popular
Surgida por iniciativa de un grupo de jóvenes y sacerdotes en octubre de 1975, cuando reunió a unas 30.000 personas en un convulso contexto político, la Peregrinación Juvenil a Luján se realiza de manera ininterrumpida desde hace 52 años y se mantiene como la manifestación religiosa más masiva de la Argentina.
