El precio de los combustibles registró fuertes subas en Argentina, con incrementos que superan ampliamente el índice general de precios y reflejan tanto factores internos como el impacto del contexto internacional.

En los últimos doce meses, el precio de la nafta súper en Argentina experimentó un aumento cercano al 64%, casi duplicando la inflación interanual, que se ubicó en torno al 33%. El dato refleja una marcada aceleración en el costo de los combustibles, que viene registrando subas sostenidas incluso antes del impacto reciente de la crisis en Medio Oriente.
De acuerdo a los valores relevados en la Ciudad de Buenos Aires, el litro de nafta súper pasó de $1.173 en marzo de 2025 a $1.920 en la actualidad. En tanto, la nafta premium subió un 48%, mientras que el gasoil registró incrementos cercanos al 47% en el mismo período.
Si bien en las últimas semanas el conflicto internacional aportó presión adicional —con subas cercanas al 15% desde su inicio—, especialistas señalan que la tendencia alcista responde también a decisiones del mercado interno, donde las empresas ajustan precios según la demanda y su estrategia comercial.
En ese sentido, la nafta súper, el combustible más consumido, fue el que más aumentó.
Actualmente representa aproximadamente la mitad de las ventas totales en estaciones de servicio, aunque sus despachos registraron una leve caída interanual, lo que evidencia el impacto del encarecimiento en el consumo.
El comportamiento dispar entre los distintos tipos de combustibles también marca un cambio en los hábitos de los usuarios, con un leve crecimiento en la demanda de naftas premium y gasoil de mayor calidad.
De cara a los próximos meses, la incertidumbre se mantiene.
La evolución de los precios dependerá tanto del escenario internacional como de las políticas energéticas y económicas a nivel local, en un contexto donde el costo del combustible sigue siendo una de las principales preocupaciones para consumidores y sectores productivos.
