
En consonancia con una movilización federal de alcances históricos, el cuerpo activo de Bomberos Voluntarios de Rauch, bajo la conducción del jefe Héctor Vaqueiro, junto a los miembros de su Comisión Directiva, confirmaron que mañana se adherirán formalmente al «Sirenazo Nacional» . La protesta, convocada para este jueves a las 10:00 horas en todos los cuarteles del país, busca visibilizar una profunda crisis de desfinanciamiento y la retención indebida de recursos presupuestarios nacionales por parte del Ejecutivo nacional.
A fin de llevar absoluta tranquilidad a la población local, desde la comandancia de Rauch se enfatizó que el toque de sirena responderá exclusivamente a una manifestación de carácter institucional y no a un siniestro en la ciudad. La vocación de servicio permanece inquebrantable: las guardias operativas se mantendrán activas de manera normal y la atención ante cualquier urgencia o siniestro en la comunidad tendrá prioridad absoluta durante la jornada de protesta.
La cruda realidad del cuartel de Rauch: de los ahorros al auxilio ciudadano
A pesar de que el cuartel de Rauch cuenta con toda su documentación administrativa estrictamente al día, con las carpetas reglamentadas y los impuestos exigidos en regla frente a las autoridades correspondientes, la asfixia económica nacional ha impactado de lleno en sus arcas.
Actualmente, el Estado nacional le adeuda a la asociación local el remanente de fondos correspondientes al ejercicio 2025 y el subsidio de este 2026. Esta mora acumulada representa una cifra crítica que asciende a los 94 millones de pesos para el cuartel.
Ante esta prolongada falta de transferencias, la realidad de Rauch se sostiene hoy bajo un delicado equilibrio financiero sustentado únicamente por dos pilares: los ahorros acumulados por la institución y el indispensable apoyo de la comunidad local a través de la compra de rifas . Sin el aporte solidario de los vecinos, el sostenimiento cotidiano del cuartel y la compra de insumos básicos resultaría inviable en la coyuntura actual.
La situación provincial tampoco ofrece respuestas de alivio. Según indicaron desde la institución, los recursos que actualmente llegan desde el ámbito de la Provincia de Buenos Aires no resultan significativos frente a la escala de los costos de operatividad diaria que deben afrontar , lo que agrava la dependencia de los ingresos locales genuinos para evitar la parálisis operativa.
Trabas a la importación, el IVA que nunca vuelve y el freno al equipamiento
El desfinanciamiento no solo limita los gastos corrientes, sino que bloquea por completo la planificación a mediano y largo plazo. Uno de los mayores obstáculos que enfrenta Rauch es la imposibilidad absoluta de realizar pagos adelantados al exterior.
Debido a los altos costos de los vehículos de emergencia en el mercado nacional, los cuarteles tradicionalmente recurren a la adquisición de unidades usadas en el extranjero, operaciones internacionales que exigen el pago anticipado total contra factura proforma . Sin el flujo de los fondos adeudados y ante las restricciones para girar divisas, el recambio o compra de vehiculos es mucho más complejo.
A esto se suma la frustración respecto de la Ley de Fortalecimiento del Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios (Ley N° 27.629), sancionada por el Congreso Nacional en 2021. Dicha normativa regulaba y establecía formalmente la devolución del IVA en la compra de equipamientos, bienes y servicios esenciales para la actividad bomberil . Sin embargo, la realidad local indica que dicho beneficio impositivo nunca se llevó a cabo en la práctica.
El contexto de un reclamo federal contra la retención indebida
La situación de Rauch es el reflejo de un cuadro de crisis que afecta a más de 1.000 asociaciones de bomberos y más de 52.000 efectivos en toda la Argentina. Bajo la premisa de que «cuando suenan las sirenas, todo el país escucha», el sistema bomberil reclama al gobierno nacional por un remanente total que asciende a $59.330.748.051,41 correspondientes al ejercicio 2025 y períodos anteriores.
Los representantes del sistema enfatizan que estos montos no provienen del Tesoro Nacional ni implican emisión monetaria, sino que corresponden a un aporte directo del 5‰ que los propios ciudadanos abonan en sus pólizas de seguro automotor (excluyendo el ramo de vida), tal como lo define la Ley Nacional N.º 25.054. Al ser fondos de asignación específica recaudados por el Estado únicamente bajo un rol de custodia temporal, su falta de transferencia ya es calificada dentro del sistema como una «retención indebida», un «capricho» que condiciona el equipamiento de quienes diariamente arriesgan su vida para proteger a la comunidad.
