Al cumplirse medio siglo del Golpe de Estado en Argentina de 1976, la Argentina vivirá este 24 de marzo una jornada histórica con movilizaciones en todo el país, que tendrán su epicentro en la Ciudad de Buenos Aires con un acto central previsto para las 16:30 en la Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada.

La convocatoria reunirá a organismos de derechos humanos, organizaciones políticas, sociales y sindicales, en una marcha que este año estará marcada por un dato clave: la unidad. Por segundo año consecutivo, los principales espacios del movimiento de derechos humanos compartirán la movilización y el escenario, algo que durante años no había sido posible.
Participarán organismos históricos como Madres de Plaza de Mayo y Abuelas de Plaza de Mayo, junto a agrupaciones nucleadas en el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, que reúne a sectores de izquierda. Esta confluencia le dará mayor volumen político y social a una jornada que se prevé multitudinaria.
Durante el acto central se leerá un documento único que, además de ratificar la condena al terrorismo de Estado, incluirá críticas al gobierno de Javier Milei. La relación entre la actual gestión y los organismos de derechos humanos atraviesa un momento de fuerte tensión, con cuestionamientos a las políticas públicas del área, recortes presupuestarios y diferencias en torno a la interpretación de los años ‘70.
Más allá del contexto político, el eje principal de la jornada seguirá siendo la memoria. El documento hará hincapié en la reivindicación de los 30.000 detenidos-desaparecidos y en el reclamo para que los responsables del terrorismo de Estado revelen el destino de las víctimas y de los bebés nacidos en cautiverio que aún no han sido restituidos. En ese marco, una de las consignas que tomó fuerza en la previa fue “Que digan dónde están”.
La conmemoración del 24 de marzo no se limita a la movilización central. En los días previos se desarrollaron numerosas actividades en distintos puntos del país, como charlas, intervenciones culturales, marchas de antorchas y vigilias. En la previa, organismos impulsaron la campaña “Florecerán mil pañuelos”, invitando a la comunidad a intervenir pañuelos blancos con mensajes y símbolos vinculados a la memoria.
También se destacó la vigilia realizada en la Plaza de Mayo, convocada por organizaciones sociales y acompañada por artistas y referentes culturales. A su vez, distintos espacios llevaron adelante actividades territoriales para reflexionar sobre lo ocurrido durante la última dictadura.
Uno de los puntos más convocantes fue el Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex ESMA), donde se realizó la Feria del Libro de Derechos Humanos con la participación de más de cien editoriales, además de charlas y presentaciones. El lugar, símbolo del horror durante la dictadura, volvió a convertirse en un espacio de debate y construcción de memoria.
A 50 años del golpe, la jornada se presenta no solo como un homenaje a las víctimas del terrorismo de Estado, sino también como una instancia de reflexión colectiva sobre el presente y el futuro del país, en una fecha que sigue siendo central para la identidad democratica Argentina.
