
Luego de atravesar uno de los momentos más difíciles de su vida, Zulma Lobato se encuentra transitando una etapa de plenitud y recuperación en la zona serrana de la provincia de Buenos Aires.
Recientemente, la mediática trascendió en las redes sociales al mostrarse visitando la ciudad de Rauch, donde participó de un festejo de cumpleaños junto a su círculo de contención. En las imágenes compartidas, se la pudo ver sonriente y disfrutando de su presente, lo que marca un contraste absoluto con la situación de calle que vivió semanas atrás en Paraná.
Este cambio radical en su realidad ha sido posible gracias a su encuentro con la rauchense Jair Hourcade, conocida como «La Pepona». La influencer y responsable de un hogar para adultos mayores en tandil fue quien, tras conocer la vulnerabilidad extrema que Zulma padecía en Entre Ríos, decidió brindarle un techo, asistencia médica y un entorno seguro donde recomenzar. Desde su llegada a Tandil el pasado 19 de agosto, Lobato ha encontrado en Hourcade no solo alojamiento, sino también un acompañamiento afectivo constante que le ha permitido recuperar sus rutinas diarias.
Un futuro enfocado en la salud y el bienestar
La nueva vida de Zulma junto a «La Pepona» tiene objetivos claros:
- Restauración de la salud visual: Uno de los proyectos más importantes es una cirugía ocular decisiva para tratar un problema visual grave que la mantiene casi ciega. Los fondos para esta intervención provienen de una colecta solidaria que alcanzó los 11 millones de pesos y que se encuentra resguardada para cubrir sus necesidades médicas.
- Integración y actividades: Actualmente, Zulma participa de caminatas, encuentros sociales y actividades de cuidado personal en un ambiente protegido.
- Regreso al espectáculo: La artista ya tuvo un sorpresivo retorno a los escenarios en un show íntimo en una pizzería de Tandil, impulsado también por Hourcade, donde cantó y compartió anécdotas con el público.
A sus 67 años, la histórica figura mediática destaca que la ciudad y su nuevo hogar son «hermosos», sintiéndose llena de energía para afrontar los desafíos de salud que vienen. La red de contención formada por amigos, vecinos y profesionales busca garantizar que esta segunda oportunidad sea el comienzo de una estabilidad definitiva para Zulma.
