La joven de 18 años se quitó la vida tras sufrir acoso sostenido dentro y fuera del ámbito escolar. La familia apunta contra las autoridades de la institución por falta de intervención y exige justicia.

La muerte de una estudiante de 18 años en la provincia de Chaco generó profunda conmoción y abrió un fuerte reclamo por presuntas fallas en la actuación de la comunidad educativa frente a situaciones de bullying.
La joven, identificada como Fernanda Almada, asistía a la Escuela de Educación Técnica N°16 “Primero de Mayo”, donde —según denunció su familia— era víctima de acoso desde hacía meses, tanto en el ámbito escolar como en redes sociales.
De acuerdo al testimonio de sus allegados, existían antecedentes formales de la situación. Incluso, se habría labrado un acta en 2025 en la que se identificaba a varios presuntos agresores.
Sin embargo, aseguran que no hubo medidas concretas por parte de las autoridades para frenar el hostigamiento.
Tras el fallecimiento, familiares y amigos se manifestaron para exigir respuestas y avanzaron con una denuncia penal. También señalaron que no se trata de un hecho aislado, sino que habría otros casos similares dentro de la institución.
El Ministerio de Educación de Chaco intervino luego del reclamo público y dispuso acciones administrativas, mientras la Justicia investiga posibles responsabilidades.
El caso reabre el debate sobre el rol de las instituciones educativas frente al bullying y la necesidad de protocolos efectivos para prevenir y abordar situaciones de violencia entre estudiantes.