En un Superclásico cargado de tensión y emociones, Boca Juniors se quedó con un triunfo clave en el estadio Monumental al imponerse 1-0 sobre River Plate, en un partido que se definió por detalles y tuvo como protagonista a Leandro Paredes.

La única diferencia de la tarde llegó en el cierre del primer tiempo. A los 48 minutos, tras la intervención del VAR, el árbitro Darío Herrera sancionó penal por una mano de Lautaro Rivero dentro del área. Sin demasiadas protestas, la decisión se mantuvo y Boca tuvo la gran chance de abrir el marcador.
Paredes se hizo cargo de la ejecución y, con jerarquía, no falló. Remate preciso y 1-0 para el “Xeneize” en un momento clave, justo antes del descanso.
Hasta ese momento, el partido había sido parejo, con situaciones para ambos lados. Boca había avisado con una clara oportunidad en los pies de Miguel Merentiel, tras una buena asistencia del propio Paredes, pero sin lograr concretar.
En River, la preocupación apareció desde el inicio. Sebastián Driussi debió salir lesionado en los primeros minutos, lo que obligó a modificar el esquema y debilitó el ataque del conjunto local.
En el complemento, el equipo dirigido por Claudio Úbeda mostró orden y solidez para sostener la ventaja. River empujó, intentó imponer condiciones y buscó el empate, pero se encontró con una defensa firme y sin fisuras.
El pitazo final desató el festejo de Boca, que se quedó con un Superclásico clave, sumó tres puntos de oro y volvió a golpear a su eterno rival en su propia casa. River, en tanto, deberá reponerse rápidamente tras un duro golpe en uno de los partidos más importantes del calendario.