Con más de 35 años de historia, la iniciativa nacida en medio de una crisis económica se consolidó como un pilar del consumo y el afecto nacional, impulsando las ventas de golosinas hasta un 38% con los alfajores y chocolates como los grandes protagonistas.

Este miércoles 1 de julio de 2026 marca el inicio de una nueva edición de la Semana de la Dulzura, una de las tradiciones comerciales y culturales más arraigadas de la Argentina. Aunque originalmente la celebración se extiende hasta el 7 de julio, este año la apuesta es extender el espíritu de la festividad durante todo el mes, buscando dinamizar el comercio minorista y los kioscos en todo el país.
El origen: de la crisis a la tradición
La Semana de la Dulzura nació en 1989 como una ingeniosa campaña de marketing impulsada por la Asociación de Distribuidores de Golosinas, Galletitas y Afines (ADGyA), liderada en aquel entonces por Fulvio Pagani, fundador de la empresa Arcor. El contexto era sumamente adverso: Argentina atravesaba una severa crisis de hiperinflación bajo el gobierno de Raúl Alfonsín, lo que había erosionado las ventas del sector.
Bajo el lema original «Una golosina por un beso», la propuesta buscó reactivar el consumo apelando al afecto familiar y social. La elección de julio no fue casual, ya que coincide con las bajas temperaturas del invierno, período en el cual se registra el pico máximo de consumo de chocolates y alimentos calóricos en el país.
Metamorfosis cultural y nuevos hábitos
Con el paso de las décadas, la celebración experimentó una profunda transformación. El enfoque actual ha dejado atrás el intercambio condicionado que sugería el eslogan original, adaptándose a las nuevas miradas sobre el consentimiento y el respeto. Hoy se promueve el regalo de dulces como un gesto de empatía, cariño y amabilidad desinteresada hacia amigos, compañeros de trabajo o seres queridos, sin esperar nada a cambio.
Esta flexibilidad ha permitido que la tradición sobreviva y se fortalezca, convirtiéndose en una «familia global» de fechas que, aunque con nombres distintos como el White Day en Japón o el Sweetest Day en Estados Unidos, comparten el objetivo de utilizar el dulce como un lenguaje social para nombrar vínculos.
Los números de la dulzura: qué y quiénes consumen
El impacto económico de esta semana es significativo. Informes recientes indican que el consumo de golosinas puede aumentar hasta un 38% en todo el país durante estos días, alcanzando picos del 48% en ciudades como Córdoba.
Los grandes protagonistas del mercado son:
- Alfajores: Son el producto estrella, con una estimación de venta de más de 6 millones de unidades por día en Argentina.
- Chocolates y bombones: Representan, junto a los alfajores, casi el 45% de las ventas del rubro. Las tabletas de chocolate han mostrado un crecimiento superior (45%) frente a los bombones tradicionales (20%).
- Golosinas Retro: Existe una tendencia creciente por los paquetes que incluyen clásicos de los años 90, como el Bananita Dolca, Tita, Rhodesia y los caramelos Sugus.
En cuanto al perfil del consumidor, los millennials son quienes más se suman a esta iniciativa, representando el 53% de los consumidores totales, seguidos por los centennials con un 14%. Para los comerciantes, la fecha es una oportunidad clave para ofrecer «bolsitas temáticas» y promociones que combinan lanzamientos nuevos de 2025 con los clásicos de siempre.
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