A pesar de un fallo judicial que obliga a cubrir el tratamiento al 100%, la obra social aún no respondió y el paciente hoy no puede escuchar.

Una familia de Rauch atraviesa una situación desesperante y pide ayuda para visibilizar su caso. Se trata de Luciano Biondi, quien fue diagnosticado en su infancia con hipoacusia profunda bilateral neurosensorial y, gracias a un implante coclear recibido a los 9 años, pudo desarrollar una vida normal.
Sin embargo, con el paso del tiempo, el dispositivo requiere mantenimiento y actualización. Actualmente, Luciano necesita con urgencia el reemplazo del procesador de su implante, pieza fundamental para poder oír.
El problema radica en que la obra social IOMA no está cumpliendo con la cobertura correspondiente, pese a que la Justicia ya se expidió.
Según relató su familia, en marzo de 2023 se inició el pedido formal ante la obra social. Ante la falta de respuesta, en 2024 se presentó un recurso de amparo y el fallo judicial determinó la cobertura total del tratamiento.
Incluso, un documento emitido por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires establece que IOMA debía garantizar en un plazo de 72 horas la provisión de un procesador de implante coclear con todos sus accesorios.
A pesar de esto, la resolución no fue cumplida.
Hace aproximadamente un mes, el procesador dejó de funcionar por completo, dejando a Luciano sin posibilidad de escuchar, lo que impacta directamente en su comunicación, su autonomía y su vida cotidiana.
El costo del nuevo equipo ronda los 30 mil dólares, un monto imposible de afrontar para la familia.
Ante esta situación, sus seres queridos iniciaron una campaña de difusión para exigir el cumplimiento del fallo judicial y lograr que el caso tome visibilidad pública.