Una iniciativa nacida desde la empatía, la experiencia y el acompañamiento logra concretarse en Rauch y promete marcar un antes y un después para quienes atraviesan tratamientos contra el cáncer.

Imagen de espartanas y lalcec juntas en el té del encuentro 2025
El grupo Espartanas, conformado en 2020 por mujeres que han atravesado o atraviesan procesos oncológicos, junto a LALCEC Rauch, impulsó un proyecto solidario con un objetivo claro: incorporar equipamiento fundamental para el área de oncología del hospital local que permita a los pacientes afrontar de mejor manera los tratamientos.
La propuesta incluyó la adquisición de un freezer y cascos fríos de gel, herramientas clave para quienes reciben quimioterapia. Estos cascos ayudan a enfriar el cuero cabelludo, reduciendo el flujo sanguíneo en la zona y disminuyendo así uno de los efectos más visibles y difíciles del tratamiento: la caída del cabello.

En Argentina, esta técnica llamada quimio con pelo fue impulsada por la paciente Paula Estrada, quien difundió el uso de cascos fríos como una alternativa accesible durante la quimioterapia.
Su funcionamiento es sencillo: el frío provoca la contracción de los vasos sanguíneos del cuero cabelludo durante la quimioterapia, lo que reduce el impacto de la medicación en los folículos pilosos y ayuda a disminuir la caída del cabello.
Uno de los aspectos más importantes de esta iniciativa es que los cascos serán de uso totalmente gratuito para los pacientes que estén en condiciones médicas de utilizarlos y deseen optar por esta alternativa durante su tratamiento.
El proyecto fue posible gracias a una importante red de solidaridad. El freezer fue donado por Graciela Petinato, vecina de Pilar, quien conoció la iniciativa tras ver la participación de Elda Falabella, integrante del grupo, en el programa “Ahora Caigo” conducido por Darío Barassi.
A su vez, otra colaboradora, Claudia Fernández, oriunda de Hurlingham, donó cinco cascos de gel.

Además, el proyecto contó con el acompañamiento de empresarios del transporte local. Marcos Balda y Horacio Celiberti realizaron un aporte económico que, junto a la Cooperativa de Transporte de Rauch, suma un total de 450 mil pesos, destinado a la compra de 24 nuevos cascos de gel frío.
Estos serán adquiridos a la empresa Sanifresh, que no solo se encargará de proveerlos, sino que también brindará una charla abierta a la comunidad y aplicó un importante descuento para acompañar la causa.
Desde Espartanas destacan que este logro no solo apunta a lo físico, sino también a lo emocional.
“Verse mejor también ayuda a sentirse mejor”, sostienen, remarcando que conservar el cabello durante el tratamiento puede ser un gran sostén anímico en momentos difíciles.
Un ejemplo de ello es el caso de Julieta Suárez, integrante del grupo, quien utilizó los cascos durante su tratamiento y logró conservar su cabello, lo que le permitió atravesar el proceso con mayor confianza y autoestima, especialmente en su rol como madre y docente.

El proyecto también busca generar conciencia y brindar información. Por eso, este sábado 18 de abril a las 14 horas se realizará una charla abierta a la comunidad en los consultorios de LALCEC (Alte.Brown 368), con la participación de Daniel Alberto Mazafre, representante de Sanifresh, donde se explicará el funcionamiento y los beneficios de los cascos fríos.

Desde LALCEC Rauch expresaron su profunda emoción por la concreción de este proyecto, destacando el trabajo conjunto con el grupo Espartanas en beneficio de los pacientes oncológicos de la comunidad.
“Poder concretar este proyecto junto a las chicas de Espartanas, pensando en quienes atraviesan tratamientos oncológicos en Rauch, es una satisfacción que nos llena el alma”, señalaron.
Asimismo, remarcaron el valor de la solidaridad: “Agradecemos profundamente cada una de las donaciones desinteresadas, porque detrás de cada aporte hay un gesto de amor y compromiso que hace posible acompañar de una mejor manera a quienes más lo necesitan”.
Además, según pudo saber Rauch News, a fines de abril se realizará la donación oficial del equipamiento en la Unidad de Oncología del Hospital Municipal “Rosa Cowes”, donde quedarán a disposición de los pacientes.
De esta manera, Rauch suma una herramienta concreta que combina tecnología, solidaridad y contención, demostrando que el acompañamiento colectivo puede transformar realidades y hacer más llevadero uno de los momentos más difíciles que puede atravesar una persona.