La comunidad cultural de Rauch y Tandil atraviesa momentos de tristeza tras conocerse el fallecimiento de la escritora Rosario Mendiguren, quien mantenía un fuerte vínculo con la ciudad y con diversas instituciones culturales.

Desde la Biblioteca Popular Guido y Spano expresaron su pesar a través de un emotivo mensaje de despedida, destacando el permanente acompañamiento de la autora en las actividades culturales de la institución.
“Rosario fue como las violetas: una flor delicada, de apacible presencia y perfume envolvente”, señalaron desde la Comisión Directiva, recordándola no solo por su talento literario sino también por su calidad humana.
La escritora fue una prolífica autora de poesías y relatos, con una obra caracterizada por la narrativa de lo cotidiano y una poesía cargada de sensibilidad y emoción. A lo largo de su trayectoria publicó diversos libros que lograron conectar con los lectores por su mirada íntima sobre la vida, los vínculos y las experiencias humanas.
Su último libro fue Entre almas. Relatos, presentado en Rauch en noviembre del año pasado durante un encuentro literario realizado en el Salón de Actos “Pedro Horacio Petreigne” de la biblioteca. En esa oportunidad compartió con lectores y amantes de la literatura fragmentos de su obra y reflexiones sobre su proceso creativo.
Además de ese título, su producción literaria incluye obras como Vidas cercanas, Sencillamente mujeres, A mi manera y La costa es una sonrisa, entre otras publicaciones que forman parte de un recorrido creativo marcado por la exploración de las emociones, la memoria y las historias simples de la vida diaria.
En el mensaje difundido por la Biblioteca también la describieron como hija, hermana, esposa, madre, abuela, docente y escritora, además de una amiga cercana de la institución. “Despertaba siempre admiración y cariño. Era un verdadero placer recibirla”, expresaron.
Mendiguren participó activamente en las Ferias del Libro de Rauch y en numerosos encuentros culturales organizados por la Biblioteca, espacios en los que dejó su impronta a través de su sensibilidad y su amor por la palabra.
“Hoy debemos despedirla físicamente, pero Rosario seguirá viva en el recuerdo de quienes tuvimos la fortuna de conocerla y en el espíritu de esta Biblioteca”, señalaron desde la institución, acompañando con afecto a su familia, amigos y seres queridos en este momento de dolor.