Este martes 21 de abril se lleva adelante un paro nacional convocado por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), que repercute en distintos ámbitos de la administración pública y tiene un fuerte impacto en el sistema educativo.

La medida de fuerza responde a reclamos por mejoras salariales, reapertura de paritarias y rechazo a políticas de ajuste, entre otros puntos planteados por el gremio a nivel nacional.
Impacto en el sistema educativo
En las escuelas, el paro se hace sentir principalmente por la adhesión del personal auxiliar —porteros, cocineros y trabajadores de maestranza—, cuya labor resulta esencial para garantizar condiciones básicas como limpieza, higiene, seguridad y funcionamiento de los comedores escolares.
Ante la ausencia de estos trabajadores, muchos establecimientos no pueden sostener la actividad normal, lo que deriva en la suspensión total o parcial de las clases, según cada caso.
Situación en Rauch
En el distrito de Rauch, la adhesión al paro alcanza aproximadamente el 50% de los auxiliares, generando un escenario dispar en las instituciones educativas.
Algunos establecimientos registran suspensión total de actividades, como es el caso de la Escuela N°15, mientras que otros funcionan de manera parcial, en función del personal disponible.
Desde el ámbito educativo local señalaron que cada institución evalúa su funcionamiento de acuerdo a la posibilidad de garantizar las condiciones mínimas necesarias para el dictado de clases.
Un escenario que se replica
La situación observada en Rauch se repite en distintos distritos de la provincia de Buenos Aires, donde el nivel de adhesión al paro determina el normal desarrollo —o no— de la jornada escolar.
En este contexto, la medida de fuerza de ATE vuelve a poner en evidencia el rol clave que cumple el personal auxiliar dentro del sistema educativo y cómo su ausencia impacta directamente en la continuidad pedagógica.
