El presidente Javier Milei confirmó el envío al Congreso de un proyecto de reforma electoral que propone modificaciones profundas en el sistema político argentino. El anuncio fue realizado a través de sus redes sociales, donde sostuvo: “Se acabó la impunidad”.

La iniciativa contempla, entre sus principales ejes, la eliminación de las PASO, cambios en el esquema de financiamiento de los partidos políticos y la implementación de la denominada “Ficha Limpia”, que impediría ser candidatos a personas con condenas judiciales en segunda instancia.
El anuncio se produjo en el marco de la gira internacional del mandatario, quien se encuentra en Israel participando de actividades oficiales, donde compartió un acto junto al primer ministro Benjamín Netanyahu.
Uno de los puntos centrales del proyecto es la eliminación definitiva de las PASO, mecanismo vigente desde 2011 que permite a los partidos definir sus candidaturas en elecciones primarias abiertas a la ciudadanía.
Además, se plantea una reformulación de la Boleta Única de Papel (BUP), con el objetivo de simplificar la oferta electoral y reducir costos operativos.
Otro eje clave de la reforma es el financiamiento de los partidos políticos. El Gobierno propone avanzar hacia un esquema con mayor participación privada, permitiendo aportes de personas humanas y jurídicas, además de cuotas de afiliados.
En ese sentido, la iniciativa apunta a reducir o eliminar el financiamiento público de campañas, promoviendo un modelo basado en contribuciones voluntarias.
Ficha Limpia
El proyecto también incluye la incorporación del criterio de “Ficha Limpia”, una propuesta que ya fue debatida en otras oportunidades en el Congreso y que busca impedir que personas con condenas judiciales firmes puedan presentarse como candidatos a cargos electivos.
Según trascendió, el tratamiento del proyecto podría darse recién en el segundo semestre del año, teniendo en cuenta el calendario legislativo y electoral, además de eventos internacionales como el Mundial de Fútbol que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México.
La iniciativa abre un nuevo escenario de debate político, ya que implica cambios estructurales en el sistema electoral argentino y requerirá consensos legislativos para su aprobación.
