Una imagen de Lionel Messi junto al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante un acto en la Casa Blanca se volvió viral en las últimas horas y desató un fuerte debate entre argentinos en redes sociales.

La escena, que formó parte de una actividad protocolar vinculada al fútbol en Estados Unidos, generó miles de comentarios en plataformas como X, Instagram y Facebook. Un simple gesto del capitán argentino durante el discurso de Trump alcanzó para que la discusión explotara.De un lado, hubo usuarios y algunas figuras públicas que criticaron la imagen del futbolista junto al mandatario estadounidense.
Muchos señalaron que un ídolo mundial como Messi debería ser más cuidadoso con los mensajes políticos que puede transmitir, incluso cuando se trata de actos institucionales.Del otro lado, aparecieron quienes defendieron al rosarino. Argumentaron que Messi es un deportista y no un dirigente político, y que su presencia en el evento fue parte de una actividad oficial vinculada a su club en Estados Unidos.Pero la discusión no quedó ahí. Como suele ocurrir en Argentina, el debate rápidamente derivó en otra comparación histórica: la diferencia entre Messi y Diego Armando Maradona.
Muchos usuarios recordaron que Maradona tenía una postura política mucho más explícita y solía expresarse públicamente sobre temas internacionales, mientras que Messi, a lo largo de su carrera, siempre optó por mantenerse al margen de ese tipo de debates.
Entre memes, críticas, defensas y comparaciones, la escena volvió a mostrar cómo en Argentina el fútbol muchas veces se mezcla con la política y las posiciones ideológicas.Lo que empezó como una simple foto terminó reavivando una discusión profunda sobre los ídolos, la política y el rol público de las figuras deportivas.
Y queda una pregunta abierta para el debate:¿Está bien exigirles postura política a los ídolos deportivos?¿O el fútbol debería quedar al margen de estas discusiones?La grieta, una vez más, también llegó al mundo del fútbol.