Vecinos denuncian baches, falta de mantenimiento, problemas de iluminación y reclaman obras clave como cordón cuneta en distintos barrios.

El mal estado de las calles vuelve a estar en el centro de la escena en Rauch, donde crece el malestar vecinal por el deterioro del pavimento y la falta de respuestas sostenidas. La frase “Las calles de mi ciudad tienen algo inexplicable”, en alusión a una canción de Miriam Locha, parece resumir el sentimiento de muchos frentistas que ven cómo la situación se agrava con el paso del tiempo.

Uno de los puntos más críticos se encuentra en calle Juan Silva, entre pasaje Victoriano Montes y calle Moreno. Allí, un tramo importante presenta múltiples baches y reparaciones antiguas que ya no resisten el tránsito diario.
Un vecino del lugar, cansado de sufrir las consecuencias, decidió señalizar uno de los pozos con un palo y una bolsa para evitar accidentes. “Ya estoy cansado de agarrarlo”, expresó, reflejando una queja que se repite en distintos sectores.
A este reclamo se suman otros puntos conflictivos. En prolongación Sáenz Peña, vecinos advierten sobre las dificultades para circular, especialmente en días de lluvia, cuando el estado de la calle empeora considerablemente.
La situación también genera preocupación en los barrios Mi Terreno, Mi Ciudad y Policía, donde además de los baches y la falta de mantenimiento, los frentistas señalan otros problemas estructurales. Entre ellos, la escasa o deficiente iluminación en algunas cuadras y la necesidad de obras de cordón cuneta, fundamentales para mejorar el escurrimiento del agua y evitar el deterioro progresivo de las calles.
Según coinciden los vecinos, muchos de estos sectores cuentan con arreglos provisorios o intervenciones aisladas que no resuelven el problema de fondo. Esto deriva en calles cada vez más intransitables, con consecuencias no solo para los vehículos, sino también para la seguridad general.
Mientras tanto, la imagen se repite en Rauch: pozos señalizados de manera precaria, sectores anegados y barrios enteros que reclaman obras básicas. En este contexto, crece el pedido por un plan integral de mantenimiento urbano que permita mejorar gradualmente la situación y dar respuesta a una problemática que preocupa a la comunidad.
