La Cámara de Apelaciones de Nueva York dejó sin efecto la condena dictada en 2023 y ordenó revisar el caso al considerar que se interpretó mal la ley argentina. El juicio continúa y aún puede escalar a la Corte Suprema.

La Justicia de Estados Unidos anuló el fallo que obligaba a la Argentina a pagar más de US$ 18 mil millones por la expropiación de YPF y el país, por ahora, deja de enfrentar esa millonaria condena. La decisión fue tomada por la Cámara de Apelaciones de Nueva York, que revisó la sentencia dictada en 2023 por la jueza Loretta Preska, quien había ordenado el pago a fondos de inversión que reclamaban una compensación por la estatización de la compañía.
El tribunal consideró que el fallo de primera instancia se basó en una interpretación incorrecta de la ley argentina y, por ese motivo, resolvió anular la condena y devolver el expediente para que sea revisado nuevamente. En su análisis, los jueces señalaron que el estatuto de la empresa no tiene carácter de contrato bajo la legislación argentina, por lo que su eventual incumplimiento no genera automáticamente una obligación de indemnizar. También remarcaron que la ley de expropiación tiene un rango superior, por lo que prevalece por sobre cualquier norma interna de la compañía.
La causa se inició en 2015, luego de la expropiación del 51% de YPF durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner. El fondo Burford Capital adquirió los derechos de litigio de empresas del Grupo Petersen, vinculadas a la familia Eskenazi, y llevó el caso a la justicia estadounidense. El reclamo se basaba en que, según el estatuto de YPF, quien adquiriera una participación mayor al 15% debía hacer una oferta similar al resto de los accionistas, algo que —según los demandantes— no ocurrió.
En 2023, la jueza Preska había fallado a favor de los fondos y fijó una indemnización superior a los US$ 16 mil millones, cifra que con intereses se elevaba a más de US$ 18 mil millones. Sin embargo, la Cámara entendió que, aun cuando pudiera existir un incumplimiento, la normativa argentina no contempla en este caso el derecho a exigir una compensación económica contra el Estado.
El fallo no fue unánime, ya que uno de los magistrados votó en disidencia y sostuvo que la condena debía mantenerse. Además, la resolución dejó firmes algunos puntos del proceso, como que el juicio continúe en Nueva York y que la responsabilidad recaiga sobre el Estado argentino y no sobre la empresa.
Ahora, el expediente vuelve al juzgado de Preska, que deberá emitir una nueva decisión teniendo en cuenta los criterios fijados por la Cámara. Mientras tanto, los demandantes aún tienen la posibilidad de recurrir ante la Corte Suprema de Estados Unidos, lo que mantiene abierto un litigio que lleva más de una década. Se trata de un fallo considerado histórico a favor del país, ya que deja sin efecto una de las mayores condenas económicas que enfrentaba la Argentina. En este contexto, y más allá de las disputas políticas, la resolución marca un punto clave en el litigio y es vista como un resultado en el que, GANAMOS todos los argentinos.