
El INDEC confirmó una desaceleración de 0,4 puntos respecto de julio. Pese a la baja general del índice de precios, las canastas de pobreza e indigencia aumentaron un 2,6% en el mes.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes de agosto de 2026 registró una variación del 1,7%. El resultado representó una desaceleración de 0,4 puntos porcentuales frente al 2,1% anotado en julio, convirtiéndose en la cifra mensual más baja de los últimos 14 meses y en el tercer registro más tenue de la gestión del presidente Javier Milei. Con este dato, la inflación acumulada en los primeros ocho meses del año se ubicó en 21,3%, mientras que la medición interanual alcanzó el 33,5%.
En el análisis por rubros, los mayores incrementos estuvieron impulsados por los servicios. La división de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles encabezó la lista con una suba del 2,8%, seguida por Educación (2,5%), Bienes y servicios varios (2,4%), Salud (2,4%) y Comunicación (2,3%). En tanto, Alimentos y bebidas no alcohólicas —el rubro de mayor incidencia— se incrementó un 1,7%, alineándose con el promedio general. En contraposición, Prendas de vestir y calzado registró una deflación del 0,6%, mientras que Recreación y cultura permaneció sin cambios. En cuanto a las categorías, los precios regulados avanzaron un 2,2%, la inflación núcleo cerró en 1,8% y los precios estacionales mostraron una caída del 0,9%.


A pesar de la desaceleración del IPC general, las canastas que marcan los umbrales sociales mostraron subas por encima de la inflación general. Tanto la Canasta Básica Total (CBT) como la Canasta Básica Alimentaria (CBA) aumentaron un 2,6% en agosto. De este modo, una familia tipo de cuatro integrantes necesitó $1.605.497 para no ubicarse por debajo de la línea de pobreza y $726.469 para cubrir las necesidades alimentarias mínimas y no caer en la indigencia. En lo que va de 2026, la CBT acumula una suba del 22,7% y la CBA del 23,2%.
El registro oficial se ubicó dentro del rango previsto por las consultoras privadas y el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que proyectaban un alza de entre 1,4% y 1,9%. Asimismo, la cifra coincidió con la inflación medida en la Ciudad de Buenos Aires, que también había marcado un 1,7% para el mismo período.
Tras la publicación del informe, funcionarios del Poder Ejecutivo celebraron la noticia. El presidente Javier Milei felicitó públicamente al ministro de Economía, Luis Caputo, a través de sus redes sociales, en tanto que Caputo y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, destacaron la tendencia a la baja de los precios como resultado de la continuidad de las políticas económicas aplicadas.
