Las modificaciones apuntan a reducir las demoras, mejorar el ritmo de los partidos y ampliar el uso del VAR en decisiones clave.

La FIFA oficializó, con el aval del IFAB, una serie de cambios reglamentarios que se aplicarán en el Mundial 2026, torneo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
Las nuevas disposiciones buscan un fútbol más dinámico, con menos interrupciones y mayor justicia en las decisiones arbitrales.
Uno de los puntos centrales tiene que ver con las sustituciones: los jugadores reemplazados tendrán un máximo de diez segundos para abandonar el campo.
Si no cumplen con ese plazo, el equipo deberá esperar un minuto para que ingrese el sustituto, quedando momentáneamente con un futbolista menos.
En la misma línea, los reinicios del juego también estarán cronometrados.
Los saques deberán ejecutarse en un máximo de cinco segundos; de lo contrario, la posesión pasará automáticamente al rival, una medida directa contra las demoras intencionales.
Otro cambio importante impacta en las interrupciones por lesiones. Los futbolistas que reciban atención médica fuera del campo no podrán reingresar hasta después de un minuto, lo que obligará a los equipos a asumir consecuencias deportivas ante cada detención.
El VAR, por su parte, ampliará su alcance: podrá intervenir en segundas tarjetas amarillas y en decisiones relacionadas con tiros de esquina, dos situaciones que hasta ahora quedaban fuera de su revisión.
Además, se confirmó que los planteles estarán compuestos por 26 jugadores, manteniendo el formato utilizado en el último Mundial, y que las listas definitivas deberán presentarse antes del 30 de mayo de 2026.
Con estos cambios, el Mundial 2026 no solo será el más grande de la historia por cantidad de equipos y sedes, sino también un punto de inflexión en la evolución de las reglas del fútbol a nivel internacional.