El INDEC reveló que la inflación acumulada del año alcanzó el 16,8%, mientras que el costo de vida para una familia tipo sigue en alza, acumulando un 17% de aumento en el primer semestre del año.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de junio de 2026 registró un aumento del 1,9%. Si bien la cifra muestra una leve desaceleración respecto al 2,1% medido en mayo, la inflación acumulada de los primeros seis meses del año ya se ubica en el 16,8%, mientras que la variación interanual trepó al 33,5%.
El dato de inflación general contrasta con el encarecimiento sostenido de los productos básicos. Durante junio, una familia tipo de cuatro integrantes —compuesta por dos adultos y dos menores— necesitó 1.531.473 para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) y no caer bajo la línea de pobreza. Para ese mismo hogar, el límite de la indigencia se fijo en 689.853, monto necesario para cubrir exclusivamente la Canasta Básica Alimentaria (CBA).
Rubros con subas por encima del promedio
A pesar del índice general, diversos rubros esenciales registraron incrementos que impactan con fuerza en el presupuesto familiar. El rubro de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aumentó un 3,3%, impulsado por las actualizaciones en las tarifas de servicios públicos y los alquileres. No obstante, el mayor incremento mensual se dio en Recreación y cultura, con un 4,2% debido principalmente a los paquetes turísticos.
Por su parte, la inflación núcleo fue del 1,6%, traccionada por subas en medicamentos, alquileres y alimentos básicos como pan y cereales. Un dato relevante es que, en el primer semestre, el costo de las canastas básicas ha subido un 17,0%, superando el nivel general de inflación del periodo (16,8%).

Contexto económico y social
Aunque desde el Ministerio de Economía destacaron que la cifra de junio es la más baja en diez meses y resaltaron la continuidad del proceso de desinflación, el malestar social persiste. En este contexto, gremios como ATE han expresado críticas hacia el rumbo económico, señalando una creciente desprotección de los ciudadanos frente al desguace de estructuras estatales.
La suba de los precios regulados, que avanzaron un 2,3% en el mes debido a los aumentos en electricidad y transporte público, continúa siendo uno de los principales factores de presión sobre los ingresos.
