Una investigación judicial sacude al ámbito sanitario luego de que se detectara un presunto circuito ilegal de sustracción y uso recreativo de fármacos anestésicos, a partir de la muerte de un profesional de la salud ocurrida a fines de febrero.

Alejandro Zalazar era anestesiólogo, tenia 31 años y trabajaba en el hospital de niños Ricardo Gutierrez.
El caso se inició tras el fallecimiento de Alejandro Zalazar, anestesiólogo que fue hallado sin vida el 23 de febrero. Las pericias preliminares determinaron que la causa habría sido una sobredosis de propofol y fentanilo, dos sustancias de uso estrictamente hospitalario. A partir de ese hecho, se realizaron allanamientos en su domicilio donde se encontraron insumos médicos que permitieron rastrear el origen de los fármacos hasta el Hospital Italiano.
Según las primeras líneas de investigación, al menos dos profesionales vinculados a la institución —un médico y una residente— habrían sustraído estos medicamentos para utilizarlos fuera del ámbito clínico. La hipótesis apunta a que los fármacos eran administrados en encuentros privados donde se ofrecían experiencias de relajación mediante anestésicos intravenosos, en algunos casos a cambio de dinero y en otros en reuniones organizadas a través de grupos de mensajería.
Medidas y respuesta institucional
Desde el centro de salud informaron que, tras detectarse irregularidades en el control de medicamentos, se realizó una denuncia formal y se apartó de sus funciones a los involucrados. Además, se inició una revisión integral de los protocolos de seguridad en el manejo de drogas críticas.
En un comunicado oficial, la institución señaló que se están implementando medidas para reforzar los mecanismos de control y evitar situaciones similares en el futuro.
Alerta en el sistema de salud
El episodio encendió señales de alarma en el sector sanitario por la posible existencia de circuitos ilegales vinculados al desvío de anestésicos de uso hospitalario. Especialistas advierten sobre la necesidad de reforzar los controles en farmacias internas y en la trazabilidad de medicamentos críticos, dada su peligrosidad fuera de un entorno médico controlado.
La causa continúa en etapa de investigación para determinar responsabilidades y establecer el alcance de las maniobras denunciadas.

Por su parte, la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires indicó que no tenía conocimiento previo de los hechos, aunque se puso a disposición del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°16 para colaborar con la investigación.
Desde la entidad remarcaron además que no administran ni gestionan este tipo de sustancias en sus instancias de formación profesional, ya que las prácticas se realizan mediante simuladores de alta fidelidad, sin utilización de drogas reales.
Alerta en el sistema de salud
El episodio encendió señales de alarma en el sector sanitario por la posible existencia de circuitos ilegales vinculados al desvío de anestésicos de uso hospitalario. Especialistas advierten sobre la necesidad de reforzar los controles en farmacias internas y en la trazabilidad de medicamentos críticos, dada su peligrosidad fuera de un entorno médico controlado.
La causa continúa en etapa de investigación para determinar responsabilidades y establecer el alcance de las maniobras denunciadas.