
Ante un gran marco de público que colmó la emblemática esquina de Letamendi y Belgrano, la Benemérita Escuela N.º 1 «Domingo F. Sarmiento» de Rauch conmemoró este viernes 2 de octubre su sesquicentenario.
La jornada combinó la emoción por el reencuentro de distintas generaciones con la inauguración oficial de las obras de puesta en valor edilicio. Durante el acto se descubrieron placas conmemorativas, se entregaron reconocimientos a exdirectivos y colaboradores, y se escucharon emotivos discursos a cargo de la directora Mariana Braun, el intendente Maximiliano Suescun, la exdirectiva Olga Vedia y el historiador Dr. Nino Barili.
Mariana Braun: «Una escuela pública es una decisión que una sociedad toma acerca de sí misma y de su futuro»
La directora del establecimiento, Mariana Braun, ofreció un emotivo repaso por las raíces de la institución y el verdadero sentido de la educación pública:
«Antes de tener ni siquiera un ladrillo, hubo una decisión. Antes que un edificio, hubo personas convencidas de que enseñar y aprender eran importantes. Y quizás allí esté la raíz más profunda de la escuela pública».
En su alocución, Braun recordó que las necesidades educativas surgieron en 1869 y que en 1874 se nombró al presbítero Mariano Jimeno para reunir recursos y fundar la escuela, la cual comenzó funcionando en casas de familias con 54 inscriptos. Repasó la evolución del establecimiento —desde la escuela de varones en 1874, la de niñas en 1876 y su unificación en 1883, hasta su nominación oficial como Escuela N.º 1 en 1880—. Asimismo, destacó que tras funcionar en salones parroquiales y en el actual edificio de Educación Artística, las gestiones de la Asociación de Caridad Bernardino Rivadavia en 1913 permitieron inaugurar el edificio propio el 30 de agosto de 1930.
Al reflexionar sobre la identidad escolar, Braun resaltó:
«Me gusta especialmente la palabra habitar porque una escuela no se ocupa, se habita. Y hasta llegar a sus 150 años la habitaron miles de chicos y chicas que alguna vez entraron por estas puertas».
Finalmente, enfatizó el valor de la apertura comunitaria y el trabajo articulado, recordando que en la institución funcionaron el primer secundario de Rauch, el CIE, articulaciones con la Escuela Técnica N.º 1, y que actualmente alberga al CEA 701, el Plan Fines, Patios Abiertos y la sede de inspectores:
«Hubo nuevamente provincia, municipio, organismos, instituciones, miembros de la cooperadora y personas trabajando juntas para que nuestros estudiantes tengan mejores condiciones para aprender… Esta escuela nunca se pensó sola, sino como parte de una comunidad».
Maximiliano Suescun: «Nuestra primera escuela es sinónimo de identidad y oportunidades»
A su turno, el intendente municipal Maximiliano Suescun remarcó el profundo valor histórico de la institución para el partido de Rauch:
«Esta no es una escuela más, es nuestra primera escuela. Nació cuando Rauch apenas daba sus primeros pasos como pueblo. Y el hecho de que hoy estemos acá festejando sus 150 años nos demuestra que desde el mismísimo origen de nuestra comunidad hubo hombres y mujeres convencidos de que el futuro se construye con tiza, con pizarrón y con libros».
Suescun inscribió la trayectoria de la escuela en el marco de los hitos educativos del país, recordando la Ley 988 de la provincia de Buenos Aires de 1875 y la Ley 1420 de Educación Común de 1884. Asimismo, citó con admiración las palabras compartidas durante la ceremonia por la exdirectiva Olga Vedia, sintetizando el objetivo central de la enseñanza en «que entremos a la escuela con curiosidad y salgan con alas», y evocó el orgullo nacional de contar con tres premios Nobel de ciencia: Houssay, Leloir y Milstein.
«La educación pública es el pilar que nos une, nos promueve, nos abre puertas y nos da oportunidades. Sigamos cuidando a la Escuela 1 y a todas las escuelas».
Olga Vedia: El conmovedor mensaje que despertó los aplausos de toda la concurrencia

Uno de los momentos más ovacionados del acto estuvo marcado por las reflexiones de la exdirectiva Olga Vedia. Su discurso sobre el sentido de la escuela pública y la huella indeleble que deja en cada estudiante conmovió a las autoridades, docentes, exalumnos y vecinos presentes, convirtiendo su deseo de que los alumnos «entren a la escuela con curiosidad y salgan con alas» en una de las frases emblema de la jornada.
Dr. Nino Barili: Nostalgia, memoria y el recuerdo histórico de las viviendas de los directivos
El doctor e historiador Nino Barili, en calidad de exalumno, aportó una cálida mirada histórica y emotiva sobre el sesquicentenario:
«La escuela nunca termina cuando cruzamos la puerta por última vez. Simplemente cambia de lugar y comienza a vivir dentro de nosotros. Volver a estos antiguos claustros es volver un poco a los ecos de la infancia».
Barili rindió homenaje a la recordada exdirectora María Dolores «Pocha» Bassagaisteguy y explicó detalladamente la razón histórica por la cual las directoras residían en la planta alta del edificio. Detalló que esta arquitectura del siglo XIX y principios del XX respondía a la custodia y seguridad del patrimonio las 24 horas, la función de la escuela como centro cívico y faro cultural del barrio, y el rol de la docente como referente comunitaria.
Barili concluyó expresando un sincero agradecimiento a toda la línea docente y de auxiliares por haber hecho de la escuela un verdadero segundo hogar.
Descubrimiento de placas y reconocimientos a la comunidad educativa
Un momento central de la ceremonia protocolar fue la entrega de reconocimientos a exdirectivos, docentes y colaboradores de la Asociación Cooperadora de la Benemérita Escuela N.º 1, valorando décadas de esfuerzo voluntario e institucional.




Asimismo, se llevó a cabo el emotivo descubrimiento de placas conmemorativas, entregadas por: La Municipalidad de Rauch, docentes actuales de la institución,el cuerpo de Consejeros Escolares,la Asociación Cooperadora de la Escuela N.º 1,exalumnos de la promoción / clase 1984,el Honorable Concejo Deliberante de Rauch.el bloque de concejales de Fuerza Patria,ex equipos directivos de ayer y de hoy.
La jornada concluyó con las coreografias musicales de los alumnos y la apertura de la Muestra Especial que exhibió el patrimonio histórico escolar, seguida de un agasajo comunitario compartido entre los presentes.




