En la noche del viernes donde bajó la temperatura, la comunidad de Rauch vivió una nueva y conmovedora representación del Vía Crucis organizada por la Parroquia San Pedro Apóstol de Rauch y la dirección de deportes con una importante participación de vecinos que, a pesar de las bajas temperaturas, se acercaron para acompañar la propuesta.

La actividad, que tuvo lugar alrededor de la Plaza de los Niños, estuvo a cargo del grupo “Abuelos en Acción”, quienes llevaron adelante cada una de las estaciones con gran compromiso, entrega y sensibilidad.
La puesta en escena logró generar un clima de profundo recogimiento, invitando a la reflexión en el marco de la Semana Santa.Familias, jóvenes adultos mayores y el grupo de misioneros de la familia de Schoenstatt de Mar del Plata formaron parte de esta significativa manifestación de fe, recorriendo el circuito en silencio y respeto, acompañando cada momento de la representación.



La respuesta del público volvió a demostrar el fuerte sentido de comunidad y la vigencia de estas expresiones tradicionales en la ciudad.La dirección general estuvo a cargo de Juan Dulce, quien junto a todo el equipo de participantes hizo posible una puesta cuidada en cada detalle, destacándose tanto en lo artístico como en lo espiritual.



El significado del Vía Crucis.
El Vía Crucis —también conocido como “Camino de la Cruz”— es una de las prácticas más tradicionales de la fe cristiana. Consiste en la meditación de las distintas etapas que atravesó Jesús desde su condena hasta su crucifixión y sepultura. A lo largo de 14 estaciones, los fieles recuerdan su pasión y muerte, reflexionando sobre el sacrificio, el amor y la esperanza.Esta representación cobra especial importancia durante la Semana Santa, ya que invita a los creyentes a acompañar simbólicamente a Jesús en su camino, renovando su fe y fortaleciendo el sentido de comunidad.Desde la organización agradecieron la presencia de los vecinos y el acompañamiento brindado, resaltando la importancia de mantener vivas estas celebraciones que convocan a la comunidad en torno a la fe, la memoria y la reflexión.
Sin dudas, una noche especial en Rauch, donde el frío no fue impedimento para que la comunidad se hiciera presente y viviera con emoción cada instancia del Vía Crucis.