Cada inicio de clases, estudiantes del último año de secundaria celebran el UPD con fiestas, música y encuentros durante la noche previa. Para muchos jóvenes es un ritual de despedida de la escuela, pero también vuelve a abrir el debate sobre el consumo de alcohol y el rol de los adultos.

El Último Primer Día (UPD) se instaló en los últimos años como una tradición entre estudiantes que comienzan el último año de la secundaria.
La celebración suele comenzar la noche anterior al inicio de clases, con reuniones entre compañeros, música, banderas y festejos que muchas veces se extienden hasta la llegada a la escuela.Para los jóvenes representa un momento simbólico: el inicio de su último año juntos antes de terminar la etapa escolar.
Sin embargo, también genera preocupación por situaciones vinculadas al consumo de alcohol y los riesgos que pueden aparecer durante la madrugada. Desde organismos del Estado se promueve acompañar estos festejos con mayor responsabilidad y cuidado.
El fenómeno creció en todo el país y cada año vuelve la misma discusión.¿Se ha normalizado el UPD como parte de la cultura estudiantil?;¿Es un festejo sano entre compañeros o se está naturalizando el exceso?.
¿Dónde debe estar el límite: en las familias, la escuela o los propios jóvenes?
El debate vuelve cada inicio de clases, mientras miles de estudiantes celebran lo que para ellos es un momento único de la vida escolar