El oficialismo definió convocar a una sesión especial para el próximo miércoles a las 15 en la Cámara de Diputados de la Nación con el objetivo de avanzar en la sanción definitiva de la reforma de la Ley de Glaciares, que ya cuenta con media sanción del Senado.

Según indicaron fuentes parlamentarias, la estrategia del bloque libertario es cerrar el dictamen en comisión durante el martes y, al día siguiente, llevar el proyecto al recinto. En ese marco, se pidió a todos los diputados oficialistas permanecer en la zona del Congreso para garantizar presencia y evitar contratiempos durante la sesión.
En el poroteo previo, el oficialismo se muestra confiado en alcanzar los votos necesarios. Estiman reunir entre 130 y 134 voluntades, sumando a los propios legisladores de La Libertad Avanza, aliados habituales como PRO, UCR, MID y fuerzas provinciales, además del respaldo de diputados de provincias con actividad minera. Incluso, proyectan sumar apoyos puntuales desde sectores de la oposición.
Sin embargo, el principal desafío no estaría en el número sino en el contexto político que rodea la convocatoria. Dentro del oficialismo reconocen que la apertura del recinto podría habilitar a la oposición a avanzar con un pedido de interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en medio de cuestionamientos por su situación patrimonial y viajes al exterior.
Ante este escenario, el bloque libertario prevé realizar una reunión clave el martes para definir la estrategia parlamentaria y ordenar el comportamiento en el recinto. La premisa, según deslizan, será sostener la sesión pese a posibles tensiones y evitar maniobras que pongan en riesgo el tratamiento del proyecto.
En paralelo, sectores de la oposición analizan impulsar el emplazamiento de comisiones para tratar iniciativas vinculadas a la interpelación del funcionario, lo que podría tensar aún más el debate. En ese esquema, el rol del PRO aparece como determinante para inclinar la balanza en uno u otro sentido.
De esta manera, la sesión del miércoles no solo estará marcada por la discusión de la reforma de la Ley de Glaciares, sino también por un clima político cargado, donde el oficialismo buscará avanzar con su agenda mientras intenta contener eventuales embates de la oposición.