
Con mediciones térmicas que prevén una anomalía oceánica de 2,7 °C por encima de lo normal —superando los picos de 1982 y 1997—, el fenómeno extenderá su impacto hasta el otoño de 2027. La crecida del río Paraná ya causó víctimas fatales en zonas de islas y puso a localidades de Corrientes y Chaco en alerta roja, mientras la provincia de Entre Ríos proyecta cientos de desplazados. En paralelo, crece la tensión política entre las provincias y el Ejecutivo Nacional por la parálisis de $340.000 millones del Fondo Hídrico y créditos internacionales destinados a obras de contención.
La crecida incesante de las cuencas de la Cuenca del Plata comenzó a golpear con dureza a las provincias del Litoral. En Corrientes, la situación es sumamente crítica: la creciente del río Paraná provocó la muerte de dos peones rurales que cayeron al agua mientras realizaban labores en zonas de islas.

Embarcación llevando colchones y chalecos por aguas cercanas a la isla Apipé( imagen infobae)
El caudal del Paraná alcanzó los 6,91 metros en la capital provincial, situándose a solo nueve centímetros del umbral de evacuación fijado en 7 metros. En toda la provincia se contabilizan 646 personas entre evacuadas y autoevacuadas, siendo la localidad de Itatí la más castigada con 110 personas (43 familias) alojadas en centros comunitarios. En la misma provincia, la ciudad de Goya ingresó en estado de alerta tras marcar 5,28 metros, mientras que en Paso de los Libres el río Uruguay superó los 8,81 metros y obligó a trasladar a 25 personas al Regimiento de Infantería de Monte 5.
En la provincia de Chaco, el Comité Provincial de Emergencia declaró la alerta roja para las zonas ubicadas fuera del sistema de defensas (como Puerto Antequeras, Barranqueras, Puerto Vilelas y el barrio San Pedro Pescador), anticipando que el río Paraná alcanzará los 7,50 metros en el corto plazo. Tan solo en Puerto Vilelas, más de 800 familias se encuentran bajo riesgo directo de evacuación.

Por su parte, en Entre Ríos, la ciudad de Concordia afronta el anegamiento de gran parte de su costanera con el río Uruguay posicionándose en 11,14 metros (frente a un límite de evacuación de 12,50 metros). La represa de Salto Grande se vio forzada a mantener sus vertederos abiertos descargando 17.000 metros cúbicos por segundo para gestionar los 14.000 m³/s que ingresan desde Brasil. Las autoridades locales proyectan que la altura del río escalará hasta los 13 metros, lo que dejaría un saldo de al menos 500 personas evacuadas.
Métrica oceánica sin precedentes: el índice RONI y la proyección hasta 2027
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y organismos internacionales advierten que este evento de El Niño se encamina a ser uno de los más intensos registrados desde 1950. A través del índice RONI (Relative Oceanic Niño Index) —herramienta adoptada globalmente en 2026 que aisla el calentamiento global de la anomalía propia del fenómeno— los científicos estiman un pico térmico en el Pacífico ecuatorial de 2,7 °C por encima de los valores habituales. Este indicador supera en dos décimas el récord histórico de 1982-1983 (2,5 °C) y en tres décimas al de 1997-1998 (2,4 °C).
A pesar de que el punto álgido de calentamiento oceánico ocurrirá entre octubre y diciembre, los especialistas confirman que los impactos meteorológicos e hidrológicos más severos sobre el territorio argentino se prolongarán durante la temporada estival e incluso perdurarán hasta el otoño de 2027.
Respuesta del Ejecutivo y conflicto presupuestario con las provincias
Frente a la contingencia climática, el Ministerio de Seguridad de la Nación oficializó la Resolución 559/2026, mediante la cual se puso en marcha el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026/2027 conducido por la Agencia Federal de Emergencias (AFE). El plan contempla un esquema operativo escalonado en tres niveles para intervenir prioritariamente en ocho jurisdicciones de la Cuenca del Plata (Corrientes, Misiones, Formosa, Chaco, Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y CABA) mediante el despliegue de brigadas de rescate, hospitales móviles y logística de las Fuerzas Armadas.
Sin embargo, el escenario de emergencia se ve atravesado por una fuerte disputa política e institucional. Gobiernos provinciales —con la Provincia de Buenos Aires a la cabeza— denunciaron penalmente al Poder Ejecutivo Nacional por la parálisis de cerca de $340.000 millones de pesos corrientes del Fondo Hídrico. Según la denuncia, el 85% de estos fondos (provenientes del impuesto a los combustibles) fue destinado a Letras del Tesoro en lugar de ejecutarse en obras de infraestructura para amortiguar las crecidas de El Niño. Adicionalmente, las provincias reclaman la liberación de 320 millones de dólares en créditos internacionales congelados por la Nación, destinados al tramo medio del Río Salado y a las cuencas de los arroyos San Francisco y Las Piedras, mientras los comités de emergencia en el Litoral advierten que las obras locales de defensa han llegado al límite de su capacidad operativa.
