Según datos oficiales del INDEC, cerca de 4,5 millones de personas dejaron de ser pobres en el último año. También descendió la indigencia y mejoraron los ingresos por encima de la canasta básica.

La pobreza en Argentina se ubicó en el 28,2% durante el segundo semestre de 2025, lo que representa una caída cercana a los 10 puntos porcentuales en comparación con el mismo período de 2024 y el nivel más bajo registrado desde comienzos de 2018.
El informe difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos también evidenció una reducción en la indigencia, que descendió al 6,3%, con una baja interanual de 1,9 puntos porcentuales.
Proyectados a nivel nacional, los datos indican que alrededor de 13 millones de personas se encuentran por debajo de la línea de pobreza, de las cuales unos 3 millones son indigentes. En términos interanuales, esto implica que 4,5 millones de personas dejaron de ser pobres y cerca de 875 mil salieron de la indigencia.

La mejora también se refleja en una comparación más amplia: respecto al segundo semestre de 2023, hay 6,2 millones menos de personas en situación de pobreza y 2,5 millones menos en la indigencia.
Desigualdades regionales
Pese a la mejora general, el informe muestra marcadas diferencias entre regiones. La ciudad de Concordia registró el nivel más alto, con un 49,9% de pobreza y 13,6% de indigencia. También se destacan Resistencia (42,2%), La Rioja (36,7%) y San Fernando del Valle de Catamarca (35,7%).
En el Gran Buenos Aires, la pobreza alcanzó al 32,6% de la población, con un 8% en situación de indigencia.
Impacto en los hogares y por edades
A nivel de hogares, el 21% se encuentra en situación de pobreza, lo que implica una baja de 7,6 puntos porcentuales respecto al semestre anterior.
En cuanto a los grupos etarios, los niños y niñas continúan siendo los más afectados: el 41,3% de los menores de 14 años vive en la pobreza, aunque con una caída significativa en el último año. Entre los jóvenes de 15 a 29 años, la tasa es del 32,6%; en adultos de 30 a 64 años, del 24,6%; y en mayores de 65 años, del 9,7%.
Ingresos por encima de la inflación
El organismo explicó que la reducción de la pobreza estuvo vinculada a un crecimiento de los ingresos familiares superior al aumento de las canastas básicas. Durante el segundo semestre de 2025, los ingresos totales crecieron un 18,3%, mientras que la canasta alimentaria subió 11,9% y la canasta total 11,3%.
En promedio, un hogar pobre —con casi cuatro integrantes— registró ingresos por $783.493, frente a una canasta básica total de $1.219.130. En tanto, los hogares indigentes tuvieron ingresos promedio de $354.134, por debajo de la canasta alimentaria, que alcanzó los $535.991.
Repercusiones oficiales
Tras la publicación de los datos, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que se trata del nivel de pobreza “más bajo en más de siete años” y lo vinculó al crecimiento económico y la desaceleración inflacionaria.
Por su parte, el presidente Javier Milei replicó el dato en redes sociales, acompañándolo con el mensaje: “Dato, no relato”.
El informe marca una mejora en los indicadores sociales, aunque mantiene el foco en las desigualdades territoriales y en la situación de los sectores más vulnerables, especialmente la infancia.