La Cámara de Diputados aprobó una reforma integral al régimen de Zona Fría que elimina la automaticidad del beneficio para millones de usuarios, estableciendo un filtro por ingresos que afectará a 94 municipios bonaerenses y obligará a los vecinos de localidades como Rauch a acreditar vulnerabilidad social para evitar incrementos que podrían duplicar el valor de sus facturas actuales.

La reciente media sanción obtenida en la Cámara de Diputados para modificar el régimen de subsidios al gas natural marca el fin de la expansión territorial masiva implementada en 2021 y el retorno al esquema original de 2002. Esta iniciativa, que ahora pasa al Senado, busca generar un ahorro fiscal estimado en casi $300.000 millones bajo el argumento oficial de que el sistema actual se ha vuelto «insustentable» debido a un déficit que el Estado nacional debe cubrir con aportes del Tesoro. Con este cambio, el descuento automático del 50% quedará reservado exclusivamente para los residentes de la Patagonia, la Puna y el departamento de Malargüe, mientras que en el resto de las zonas incorporadas hace cinco años se implementará un criterio de focalización por ingresos.
Para los usuarios de la provincia de Buenos Aires, que representa la jurisdicción más afectada por la reforma, el impacto será significativo, ya que el beneficio dejará de otorgarse por residencia geográfica para depender de la situación socioeconómica del hogar. El nuevo «filtro» establece que solo podrán mantener un descuento —reducido al 30%— aquellos hogares que acrediten ingresos mensuales inferiores a tres Canastas Básicas Totales (CBT), lo que para un hogar tipo 2 representa un límite aproximado de 4,4 millones de pesos a valores de abril de 2026. Quienes superen este techo o no se inscriban en el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) perderán el subsidio por completo, enfrentando subas tarifarias que, según proyecciones técnicas, oscilarán entre el 40% y el 100%.
En el plano local, el partido de Rauch se encuentra entre los 94 municipios bonaerenses que pierden la protección automática de la ley. Rauch había sido incorporado formalmente en la ampliación de 2021, alcanzando un universo de 5.210 beneficiarios que hasta hoy percibían descuentos de entre el 30% y el 50% en sus facturas de gas por red. A partir de la sanción definitiva de esta ley, estos miles de usuarios dejarán de percibir el descuento de manera directa y deberán atravesar el tamiz de la evaluación de ingresos, lo que pone en riesgo la estabilidad del gasto energético de una parte sustancial de la clase media local.
Además del recorte en la cantidad de beneficiarios, la reforma introduce cambios técnicos en la base de cálculo del subsidio que reducirán su alcance real incluso para quienes logren conservarlo. El descuento ya no se aplicará sobre el total facturado, sino únicamente sobre el componente del precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), excluyendo los costos de transporte y distribución que componen el resto de la boleta. De esta manera, el sistema de Zona Fría se encamina a una reestructuración profunda que prioriza el equilibrio del Fondo Fiduciario —financiado con un recargo que subió al 7,5%— por sobre el criterio de compensación climática universal que rigió durante los últimos años.
