
La comunidad educativa del Centro Educativo Complementario N° 801 «Hernán Saúl Esponda» festejó un nuevo aniversario mediante una jornada distrital orientada a la identidad y la memoria colectiva, oportunidad en la que su directora destacó la transformación pedagógica de la institución y el acompañamiento humano hacia los estudiantes y sus familias.
El Centro Educativo Complementario N° 801 «Hernán Saúl Esponda», ubicado en Las Heras 343 de la ciudad de Rauch, celebró su 51° aniversario institucional en el marco de una jornada que se desarrolló en el turno mañana y continuó por la tarde en el Prado Español. La conmemoración incluyó una presentación donde los niños cantaron y bailaron junto a Betty Fernández, así como la concreción de la «Quermés de la Memoria», una propuesta diseñada para conmemorar el 50° aniversario del golpe de Estado. Este proyecto, que comenzó en el mes de febrero como una iniciativa interna bajo el lema institucional «Recordar es un acto de justicia», logró extenderse a nivel distrital involucrando a jardines de infantes, escuelas primarias y secundarias con actividades adaptadas a cada etapa evolutiva para reflexionar sobre la historia y evitar repetir errores del pasado.

Durante la jornada se expusieron los trabajos articulados que los estudiantes elaboraron a lo largo del ciclo lectivo. En el nivel inicial se abordó el reconocimiento del nombre propio, la identidad, la historia de la institución y la lectura de cuentos prohibidos. Por su parte, el nivel primario trabajó con canciones de María Elena Walsh, obras censuradas como La Planta de Bartolo y El pueblo que no quería ser gris, la relevancia de la huella dactilar y la distribución de un álbum de figuritas dedicado a las Abuelas de Plaza de Mayo. En tanto, los alumnos de 6° año de primaria y del nivel secundario investigaron el contexto del golpe de Estado y la censura musical a través de entrevistas a referentes locales como Ernesto Tajal, Cristina Taminelli y Bruno Patalagoiti. Con estos insumos, confeccionaron un «rosco de preguntas» temático que presentaron junto a la Escuela Secundaria N° 3 y diseñaron un mural comunitario que fue descubierto junto a la Escuela Secundaria N° 2.
Al reflexionar sobre el presente de la institución, la directora Camila Escribal subrayó la importante evolución que ha transitado el establecimiento a lo largo de su historia. Según explicó la directiva, el centro dejó de ser un espacio puramente asistencial para consolidarse como un ámbito de enseñanza diaria con propuestas pedagógicas propias en materias como Prácticas del Lenguaje, Matemática, Ciencias Naturales, Química para el nivel secundario, Educación Sexual Integral (ESI) y el campo del saber denominado «Memoria e Identidad». Asimismo, Escribal resaltó que la articulación con las escuelas regulares se encuentra plenamente consolidada mediante tres encuentros anuales establecidos por calendario académico para realizar el seguimiento de las trayectorias de los estudiantes.
En sus declaraciones, la directora destacó además el orgullo que le genera presenciar el progreso continuo de los alumnos y enfatizó que el centro otorga un valor fundamental a la formación integral. Más allá de los contenidos curriculares, la institución fomenta valores como la empatía, la resolución compartida de conflictos, la solidaridad entre compañeros y un vínculo cercano de ayuda mutua con las familias. Para concluir, Escribal manifestó su deseo de que la institución sea recordada por la comunidad como una «gran familia» donde los docentes y profesores alojan, escuchan, miran y acompañan con afecto a cada estudiante en su paso por las aulas.
