Una receta ideal para los amantes del chocolate y el café, con una textura húmeda y un glaseado intenso que la convierte en una opción perfecta para compartir.

La chef pastelera Graciela Lazarte presenta una deliciosa receta de cuadrados de moca, una combinación irresistible de cacao y café, perfecta para acompañar la merienda o lucirse en una mesa dulce.
A continuación, el paso a paso con todos los ingredientes y cantidades.
INGREDIENTES
Para la masa:
50 g de chocolate cobertura semi amargo
90 g de manteca pomada
100 ml de leche
1 cucharadita de esencia de vainilla
2 huevos
160 g de azúcar blanca
120 g de harina 0000
20 g de cacao amargo
1 cucharadita de polvo de hornear
1 pizca de sal
Para la cubierta de chocolate y café:
120 g de chocolate cobertura semi amargo
80 g de manteca
30 ml de café fuerte (expreso, instantáneo o de filtro)
1 cucharadita de esencia de vainilla
180 g de azúcar impalpable (tamizada)
20 g de cacao amargo (tamizado)
Terminación:
30 g de coco rallado (para espolvorear)
PREPARACIÓN
Precalentar el horno a 180°C. Enmantecar y enharinar un molde de 20 x 30 cm.
Batir los huevos junto con el azúcar, la manteca pomada y la esencia de vainilla hasta lograr una mezcla ligera y esponjosa.
Tamizar la harina, el cacao amargo, el polvo de hornear y la sal. Incorporar estos ingredientes secos a la preparación anterior, intercalando con la leche tibia hasta obtener una masa uniforme.
Derretir el chocolate semi amargo e integrarlo a la mezcla.
Verter en el molde y hornear durante 35 a 40 minutos. Comprobar la cocción con un palillo: debe salir seco. Dejar enfriar.
PARA LA CUBIERTA
Colocar en un bowl la manteca junto al chocolate semi amargo y llevar al microondas en intervalos de 20 segundos hasta derretir completamente.
Incorporar el azúcar impalpable, el cacao y el café. Mezclar hasta lograr una pasta suave y untuosa.
Extender el glaseado sobre la torta ya fría.
Espolvorear con coco rallado y llevar a la heladera durante 30 minutos.
PRESENTACIÓN
Una vez firme la cubierta, cortar en cuadrados del tamaño deseado.
El resultado: una preparación húmeda, intensa y con el equilibrio perfecto entre el dulzor del chocolate y el carácter del café. Ideal para disfrutar en cualquier momento del día.