La falta de personal y sede propia deja a más de 3.000 afiliados sin atención básica.

La delegación de PAMI en Rauch atraviesa un estado de abandono institucional crítico que afecta a una población vulnerable de más de 3.000 afiliados. Actualmente, la obra social funciona de manera precaria en un pasillo del edificio de la Asociación Mutual AMAR, un espacio que ha sido denunciado reiteradamente por carecer de calefacción, computadoras y conexión a internet. En este entorno, el personal se ve obligado a utilizar sus teléfonos celulares personales para gestionar trámites, mientras los adultos mayores deben esperar en un ambiente frío, contando apenas con mesas y sillas de plástico.
En las últimas horas, la incertidumbre entre los jubilados creció ante la confirmación de nuevos y reiterados cierres de la dependencia. Al ser consultada por este medio, la referente local del organismo, Patricia Medina, se limitó exclusivamente a informar que los días de cierre —programados para este jueves 21, y los próximos martes 26 y jueves 28 de mayo— se deben a que su única compañera de trabajo se encuentra bajo licencia médica. Según explicó la funcionaria, al no haber otro personal disponible, la oficina queda totalmente deshabitada y debe cerrar obligatoriamente cada vez que ella viaja a la ciudad de Azul para realizar trámites administrativos de la agencia.
Resulta imperativo destacar que, más allá de esta justificación logística sobre el esquema de atención, la responsable de PAMI en Rauch solo respondió a ese punto, evitando brindar cualquier tipo de explicación ante la batería de reclamos de fondo que vienen sosteniendo los afiliados y el propio cuerpo legislativo. El organismo ha guardado un silencio absoluto sobre temas urgentes como la falta de una sede digna —pese a que el Municipio ofreció formalmente el SUM del Barrio Abuelos, con internet y mejores condiciones— o el grave déficit en la atención oftalmológica, donde existe una sola profesional con cupos limitados que ya ha sufrido interrupciones por falta de pago.
Esta falta de respuestas institucionales motivó al Concejo Deliberante a aprobar la Comunicación Nro. 1690/26, impulsada por la concejal María Laborde, para exigir precisiones sobre el funcionamiento de la delegación. Desde el legislativo calificaron como «llamativa» la falta de diálogo por parte de Medina, quien se habría negado a conceder audiencias y ha dejado sin contestación notas formales presentadas desde el mes de marzo. Mientras la atención se reduce a un pasillo y a una oficina que cierra sus puertas por viajes administrativos, los jubilados de Rauch continúan desprotegidos ante un sistema que hoy no garantiza el acompañamiento presencial necesario para su salud
