La situación del transporte escolar en el distrito atraviesa un momento crítico, con el servicio interrumpido y sin certezas sobre su pronta normalización. Este lunes se realizó la apertura de sobres de la licitación, donde se presentaron seis oferentes para cubrir 16 recorridos, aunque ahora la definición quedó en manos de los transportistas, que mañana deberán decidir si aceptan o no las condiciones propuestas.

Actualmente, siete transportistas trasladaban a unos 200 alumnos hacia distintos establecimientos educativos, pero el esquema quedó frenado en medio de un fuerte desfasaje económico. El principal problema radica en que el aumento del 22% otorgado por la Provincia quedó rápidamente desactualizado frente a la suba del combustible, que solo en marzo superó el 20%, impactando de lleno en los costos operativos del sector.
A esto se suma la incertidumbre sobre el aporte municipal. En marzo, el Municipio destinó cerca de 5 millones de pesos para sostener el servicio, pero ahora advirtió que no tiene precisiones sobre cuánto podrá aportar en adelante ni por cuánto tiempo. La nueva propuesta rondaría los 3 millones, un monto que los transportistas consideran insuficiente.
Según fuentes cercanas al sector, por estas horas los prestadores analizan la propuesta con cautela. La principal duda pasa por la falta de garantías sobre la continuidad del subsidio municipal durante todo el año, lo que los dejaría atados a un acuerdo económicamente inviable en el mediano plazo.
En paralelo, la contratación directa que regía hasta ahora venció, obligando a avanzar con el proceso licitatorio. Sin embargo, no hay certezas de que la situación pueda resolverse en el corto plazo. Incluso, se estima que recién entre mayo y junio la Provincia podría evaluar una nueva actualización tarifaria.
Mientras tanto, crece la preocupación entre las familias ante la falta de respuestas concretas y la incertidumbre sobre cuándo se restablecerá el servicio.