La medida fue ejecutada por la Oficina de Inspección Municipal tras un oficio emitido por el Juzgado de Faltas. Mauro Fernández, responsable del área, confirmó que el establecimiento desarrollaba actividades comerciales de manera irregular y no pudo acreditar el uso legal del espacio.

La Oficina de Inspección Municipal llevó a cabo la clausura preventiva del local gastronómico que opera en las instalaciones del Club Comercio. La intervención se realizó en cumplimiento de un oficio judicial proveniente del Juzgado de Faltas Municipal, organismo que ordenó la medida y que ahora tiene a su cargo las actuaciones del caso.
Mauro Fernández, titular del área de Inspección, explicó que el comercio desarrollaba su actividad sin contar con la correspondiente habilitación municipal, lo cual representa una infracción al artículo 129 de la ordenanza municipal 142/86. Según detalló el funcionario, el establecimiento ya contaba con avisos previos de regularización y actas de infracción que no fueron subsanadas a tiempo.
Uno de los puntos críticos que derivó en la clausura fue la imposibilidad de los responsables del emprendimiento para acreditar el uso legal del lugar. Durante la inspección, no se presentó un contrato vigente con la comisión directiva del Club Comercio que autorizara la explotación del espacio.
Fernández señaló que, para retomar la actividad, los responsables deben regularizar su situación, lo que implica resolver las actas de infracción anteriores y presentar la documentación faltante en el expediente. La clausura se mantendrá vigente hasta que se cumplan las normativas municipales y se resuelva la situación administrativa ante el Juzgado de Faltas local.
