
Un niño de 4 años se recupera tras ser agredido en el interior de su vivienda en el barrio Mi Terreno Mi Ciudad. El hecho se produce en un contexto nacional marcado por un aumento en los reportes de ataques y la inminencia de un juicio histórico por responsabilidad penal.
La tranquilidad del barrio Mi Terreno Mi Ciudad, en Rauch, se vio alterada el pasado 13 de agosto por un violento episodio que tuvo como víctima a un niño de 4 años. El incidente ocurrió en el patio de una vivienda privada, cuando un perro de raza Rottweiler que se había escapado de su tutor ingresó a la propiedad vecina y atacó al menor mientras este salió a jugar con otros niños. La rápida intervención del hermano de la víctima, quien logró que el animal soltara al niño tras defenderlo físicamente, evitó un desenlace fatal. Tras ser asistido en el Hospital Municipal, el nene se encuentra actualmente en su hogar completando su recuperación tras las heridas en sus piernas por las mordeduras que segun el parte medico no requirieron soturas.
Un panorama nacional de alta siniestralidad
El caso de Rauch no es un hecho aislado, sino que se inscribe en una tendencia nacional que genera alarma. Según el Boletín Epidemiológico Nacional, en la primera parte de 2026 se han reportado 4.962 casos de mordeduras de perros en Argentina. Solo en el mes de agosto, se registraron eventos trágicos como la muerte de un niño de 3 años en Córdoba tras ser atacado por una perra mestiza de gran porte, y la internación en terapia intensiva de otro menor de 2 años en Punilla por lesiones causadas por un Dogo Argentino familiar. Asimismo, un hombre en La Plata debió ser asistido de urgencia recientemente tras ser agredido por un pitbull en la vía pública.
El marco legal: entre la ley provincial y el registro local
En la Provincia de Buenos Aires, la normativa vigente es la Ley 14.107, que establece la obligatoriedad de inscribir a los perros potencialmente peligrosos y el uso de elementos de seguridad como bozal y correa en espacios públicos. Por su parte, la Municipalidad de Rauch dispone de un Registro de Perros Peligrosos para razas con gran «potencialidad de daño» —como el Rottweiler, Dogo o Pit Bull—, el cual incluye la colocación de un chip de identificación. Pese a la existencia de estas herramientas administrativas, especialistas advierten sobre la persistencia de un «mosaico legal» fragmentado ante la falta de una ley nacional unificada.
Hacia nuevas responsabilidades penales
El debate sobre la tenencia de animales de gran porte está llegando a un punto de inflexión judicial. El próximo 26 de agosto comenzará en Córdoba el juicio contra José Luis Nieto por la muerte de la adolescente Trinidad Ballesteros, ocurrida en 2023. El propietario enfrenta una imputación inédita de homicidio simple con dolo eventual, una figura que contempla penas de entre 8 y 25 años de prisión. Este encuadre legal se aplica cuando se considera que el tutor, conociendo la peligrosidad de su mascota y desoyendo las normas de seguridad, aceptó el riesgo de que se produjera un daño irreversible.
Expertos en comportamiento animal enfatizan que los niños menores de 10 años son el grupo más vulnerable, ya que por su estatura los ataques suelen impactar en zonas críticas como la cara y el cuello. Ante esto, insisten en que la prevención no radica en la estigmatización de las razas, sino en la capacitación obligatoria de los dueños y el mantenimiento de infraestructuras adecuadas en los hogares para garantizar una convivencia segura.
