En el debut de nuestro segmento «con voz propia» para Rauch News, tuve el placer de conversar mano a mano con Santiago Idiart. El escritor tandilense, recientemente nombrado Embajador Cultural LGBTIQ+, nos abre las puertas de su universo narrativo en una charla que recorre desde su pasado como patovica hasta la presentación de su nueva y provocadora novela: «Dos cazadores para un oso polar»

Inaugurar un espacio de entrevistas siempre es un desafío, pero hacerlo con Santiago Idiart resultó ser un viaje fluido por la cultura del interior bonaerense. Santiago es un hombre que emana cercanía; a pesar de su éxito internacional y su formación académica como Profesor en Letras, conserva esa esencia de quien conoce el barro y las calles de nuestros pueblos.
Sentados frente a frente, lo primero que Santiago quiso resaltar fue su afecto por nuestra zona. Aunque hoy reside en Pergamino, su corazón sigue anclado en Tandil y en las localidades que, como Rauch, mantienen viva la identidad del interior. Con una sonrisa, me confesó que, de todas las pieles que ha habitado —peón de campo en Balcarce, vendedor y hasta «patovica» de boliche—, hay una que define su propósito:
“DE TODOS LOS OFICIOS QUE HE DESEMPEÑADO, EL QUE MÁS ME GUSTA, EL QUE MÁS ME GUSTÓ SIEMPRE, ES EL ESCRITOR, QUE ME PERMITE CONECTARME CON LA GENTE DESDE LAS PALABRAS Y DESDE LOS LIBROS”.
El despertar de una pluma valiente
Santiago contó que empezó a escribir casi al mismo tiempo que aprendía a leer, impulsado por una madre maestra que llenó su casa de libros. Esa precocidad lo llevó a ganar, a los 14 años, una mención en un concurso nacional de poesía con jurados de la talla de Fabián Casas y Gustavo Roldán. Sin embargo, el camino no fue lineal. Al estudiar Letras en Mar del Plata, se enfrentó al «ojo crítico» académico, ese que a veces amenaza con secar la fluidez creativa.
“Hay que apagar el ojo crítico para escribir, porque si uno se pone a pensar con crítica, cada cosa que escribe le parece una basura. La palabra es, en definitiva, un juego”
me explicó con la sencillez de quien ha aprendido a soltar amarras para dejar fluir el deseo en el papel.
El fenómeno internacional y la «Cultura del Oso»
Hablamos de su explosión en el mercado europeo con «Hernán y los nazis» (2020), una novela que nació en las redes sociales y terminó liderando las ventas en Amazon España. Santiago atribuye este éxito a la capacidad de la literatura para dialogar con los conflictos sociales y políticos de su tiempo.
Pero lo que más me intrigó fue su defensa de la cultura del «Oso» dentro de la comunidad gay, un espacio que reivindica los cuerpos naturales, robustos y velludos frente a los estereotipos mercantilizados. Para él, escribir sobre esto es un acto de resistencia política:
“LA LITERATURA ERÓTICA SIEMPRE TUVO UN SENTIDO DE PROTESTA, UN SENTIDO CONTESTATARIO… POR EL SIMPLE HECHO DE MOSTRAR LA PARTE MÁS OCULTA DE LA SOCIEDAD, LO QUE LA SOCIEDAD ESCONDE EN LAS HABITACIONES”.
El ring, el deseo y la madurez: Su última obra
Nuestra charla se volvió profunda al tocar su nuevo libro, «Dos cazadores para un oso polar» (2026), editado por De Parado. Ambientada en el mundo del boxeo, la novela presenta un triángulo amoroso único: dos jóvenes boxeadores que pelean por el amor de su entrenador, un comisario retirado apodado el «viejo oso polar».
Santiago busca romper un tabú persistente: la idea de que solo la juventud es objeto de deseo. Con firmeza, me dijo:
“INCLUSO LAS PERSONAS CONVENCIONALMENTE NO CONSIDERADAS ATRACTIVAS, ANCIANOS O CUERPOS GORDOS, PUEDEN SER DESEANTES Y DESEADOS”.
Un mensaje para nuestros pueblos
Antes de cerrar, no pude evitar preguntarle cómo veía la situación actual de los derechos de la diversidad en lugares como los nuestros, a veces más conservadores. Su respuesta fue una advertencia y un llamado a la acción:
“NO HAY QUE DAR NADA POR CONQUISTADO, POR DEFINITIVAMENTE GANADO. EXISTE VIOLENCIA SOBRE LAS PERSONAS GAYS, LESBIANAS Y TRANS”.
Santiago se despidió con la promesa de visitar Rauch pronto. Me dejó la sensación de que, mientras haya escritores como él dispuestos a poner el cuerpo y la palabra en el ring, la literatura seguirá siendo nuestro mejor refugio contra la intolerancia.
Te dejo la nota completa, mirala talvez descubras como yo muchas cosas !!!
https://youtu.be/7E7msaF4KZw?si=fJSzwRr7W0NBdt3T
