
El mandatario reapareció en la escena pública tras diez días de agenda reservada para defender su rumbo político, advertir sobre nuevos enemigos internos y externos, y sellar un fuerte acercamiento con el PRO en un acto en el barrio de Retiro.
El presidente Javier Milei encabezó este lunes el acto por el 176° aniversario del paso a la inmortalidad del General José de San Martín. La ceremonia tuvo lugar en el Monumento al Libertador en la Plaza San Martín, ubicada en el barrio porteño de Retiro. El mandatario estuvo acompañado por su hermana y secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, el ministro de Defensa, Carlos Presti, y los integrantes de su Gabinete.
Este evento marcó el regreso de Milei a la actividad pública tras haber permanecido más de una semana con agenda reservada en la Quinta de Olivos. Uno de los momentos más destacados de la jornada fue el efusivo abrazo entre el Presidente y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, lo cual fue interpretado como una señal de acercamiento político entre La Libertad Avanza y el PRO de cara a los próximos desafíos electorales y legislativos. Tras realizar una ofrenda floral, el jefe de Estado pronunció un discurso de aproximadamente diez minutos en el que vinculó el legado del prócer con su gestión actual.
En su alocución, Milei afirmó que “la gesta sanmartiniana es una fuente de inspiración para todo mi gobierno” y citó la máxima del Libertador: “Seamos libres, que lo demás no importa nada”. El Presidente sostuvo que la independencia política sería “vacía” sin la autonomía de los ciudadanos frente al poder de turno y criticó el crecimiento de lo que denominó un “Estado gigante”, argumentando que en las últimas décadas se perdieron libertades para comerciar, emprender y soñar. Asimismo, lanzó una advertencia contra la oposición al señalar que “hay algunos que quieren que vuelva el pasado”, asegurando que, aunque la mayoría se empobreció, una minoría se benefició con el modelo anterior.
El discurso también incluyó una fuerte defensa de la seguridad y el rearme nacional, señalando que “hoy la libertad se enfrenta a un nuevo conjunto de enemigos, tanto internos como externos”. Bajo esta premisa, Milei cuestionó la supuesta “demonización y desfinanciamiento” que sufrieron las Fuerzas Armadas en el pasado y abogó por tener instituciones militares y policiales “equipadas y bien formadas”. El mandatario concluyó con una definición contundente: “Defender la libertad argentina es oponerse a los criminales”, a quienes calificó como “tiranos del prójimo”.
Finalmente, el Presidente ratificó que su administración dará “la batalla por la libertad donde sea necesario” con el objetivo de convertir a la Argentina en el país más libre del mundo. El acto cerró con el tradicional grito de “¡Viva la libertad, carajo!” y una arenga por la prosperidad de la nación.
