La presidenta del Partido Justicialista de Rauch lanzó una masiva campaña de afiliación para «fortalecer las raíces» del movimiento. Advirtió que no se pueden repetir «viejas fórmulas» de candidaturas a dedo y denunció la «asfixia» del Gobierno Nacional sobre la provincia y el distrito.

En el marco del lanzamiento de la campaña de afiliación e inscripción online en Rauch, la titular del Partido Justicialista local, María Lamarche, brindó definiciones de alto impacto sobre la interna partidaria y el escenario político actual. La dirigente alineó la estrategia local con el mandato del gobernador Axel Kicillof, a quien defendió frente a los «embates» internos y externos, mientras convocaba a los vecinos a pasar de la comodidad a la participación activa.
Interna y liderazgos: El rol de Cristina y el cuestionamiento a La Cámpora Lamarche fue tajante al analizar la situación del peronismo a nivel nacional y provincial. Si bien aclaró que «aquí no está en discusión el liderazgo de Cristina», marcó una clara distancia respecto al sector que encabeza Máximo Kirchner. Según la presidenta del PJ local, existe un sector que busca «condicionar al gobernador de la provincia de Buenos Aires» mediante el uso de «viejas fórmulas donde había un dedo decididor de candidaturas».
En sintonía con el planteo de Kicillof, Lamarche abogó por democratizar las estructuras del partido: «Nosotros creemos que… haya elecciones abiertas en el caso de que sea necesario, que puedan elegirse los liderazgos… y no de pronto que de forma unipersonal o arbitraria se defina quién va a liderar esos procesos». Asimismo, acusó directamente a La Cámpora de mantener una «afrenta casi personal con el gobernador», lo que, a su juicio, termina debilitando la gestión provincial frente a las políticas de Javier Milei.
La urgencia de renovar un «padrón envejecido» A nivel local, la campaña de afiliación surge como una respuesta a una parálisis histórica en la actualización de los registros. Lamarche explicó que tras años sin aperturas formales, Rauch cuenta con un «padrón envejecido», donde muchos afiliados han fallecido y se carece de la «fuerza de la juventud» necesaria para la vida institucional.
La dirigente enfatizó que la organización del partido es clave para «legitimar liderazgos» y dar continuidad a las banderas de soberanía nacional, independencia económica y justicia social. «La Argentina que soñamos no se construye desde la comodidad, se construye participando», sostuvo, reforzando el mensaje de que el futuro de la comunidad debe construirse colectivamente.
Impacto de las políticas nacionales en Rauch La presidenta del justicialismo local vinculó la necesidad de un partido «saneado y activo» con la realidad crítica que atraviesa el distrito. Denunció que la «asfixia que hace el gobierno de la nación para con todas las provincias» está golpeando directamente servicios esenciales en Rauch, como el programa alimentario MESA, debido a los presupuestos acotados de la provincia.
En su diagnóstico local, Lamarche calificó como «alarmante» el índice de desocupación y la situación de aquellos trabajadores que «claramente no llegan a fin de mes». También señaló el agravamiento de la crisis habitacional y las deficiencias en el sistema de salud local, atribuidas tanto a la falta de profesionales como a la carencia de un respaldo presupuestario nacional que garantice derechos básicos.
Finalmente, Lamarche instó a trabajar «codo a codo» con las autoridades provinciales para lograr que las banderas del trabajo, la salud y la educación pública vuelvan a estar fortalecidas por un Estado presente.
