El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, asumió este viernes la presidencia del Partido Justicialista bonaerense en un acto realizado en la ciudad de La Plata, donde se formalizó el recambio de autoridades partidarias.

La nueva conducción implica el desplazamiento de Máximo Kirchner, quien hasta ahora encabezaba el partido y pasará a presidir el Congreso partidario, en el marco de una reorganización interna acordada entre los distintos sectores del peronismo provincial.
El encuentro se llevó a cabo en la sede del PJ bonaerense, con la participación de dirigentes políticos, sindicales y referentes territoriales, en una jornada que marcó el inicio de una nueva etapa dentro del espacio.
Según se informó, el objetivo de la renovación es ordenar la estructura partidaria, fortalecer la unidad y construir una estrategia política con proyección a futuro, en un contexto nacional atravesado por las políticas del gobierno de Javier Milei.
La asunción de Kicillof se produce en medio de tensiones internas dentro del peronismo, aunque también representa un intento de consolidar un liderazgo que articule a los distintos sectores. En ese sentido, la conducción del PJ en el principal distrito electoral del país se presenta como una herramienta clave para fortalecer su posicionamiento político.
Con este movimiento, el gobernador busca no solo reorganizar el partido en la provincia, sino también proyectar su figura a nivel nacional, en un escenario donde el peronismo comienza a redefinir su rol como oposición.