Las autoridades sanitarias de la provincia de Buenos Aires extremaron los controles tras detectarse 18 infectados en la Unidad Penitenciaria N° 49 de Junín y otros 27 casos positivos en el distrito de Lincoln, todos vinculados al consumo de chacinados caseros sin los controles bromatológicos correspondientes.

La región noroeste de la provincia de Buenos Aires atraviesa una compleja situación epidemiológica debido al surgimiento de brotes de triquinosis que han afectado a decenas de personas. En Junín, la Dirección de Bromatología municipal confirmó 18 casos positivos en la Unidad Penitenciaria N° 49. Según la investigación, el foco se originó por el consumo de embutidos caseros ingresados por visitas particulares, los cuales fueron adquiridos en un puesto de venta informal ubicado a la vera de la Ruta Nacional 7, en jurisdicción de General Rodríguez. Los análisis de laboratorio realizados sobre los restos del alimento revelaron una carga parasitaria extremadamente alta.
Por su parte, el municipio de Lincoln reportó una situación de mayor gravedad operativa con la confirmación de 27 casos positivos vinculados a la comercialización de productos porcinos sin rotulación oficial. En este distrito, la investigación epidemiológica localizó el origen de los contagios en una carnicería local, la cual fue clausurada preventivamente y enfrentará una denuncia penal ante la Justicia. Este foco también ha alcanzado a residentes del partido de Leandro N. Alem.
A nivel provincial, la alerta es generalizada, ya que se registran más de 196 contagios confirmados, cifra que duplica los registros del año anterior en el mismo periodo. Existen brotes activos en otras localidades como General Madariaga, General Rodríguez y Punta Indio. Ante este escenario, la titular de Bromatología de Junín, Constanza Rebichini, recordó que el parásito de la triquinosis es altamente resistente y no se elimina con el salado, ahumado ni con la congelación doméstica.
Las autoridades sanitarias insisten en la importancia de no consumir chacinados o salazones de procedencia casera que no cuenten con la etiqueta habilitante del SENASA o de la Dirección de Ganadería provincial. Asimismo, se recomienda acudir de inmediato a un centro de salud si, tras consumir carne de cerdo, se presentan síntomas como fiebre, dolores musculares intensos, diarrea o el característico edema (hinchazón) en los párpados. Para los productores de faena doméstica, los municipios de la región ofrecen el servicio de análisis de digestión artificial de forma gratuita para garantizar que la carne sea apta para el consumo.
